Lucía Navas
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La Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin) contabiliza en 10 millones de dólares lo que la Dirección General de Impuestos (DGI) mantiene retenido en devolución de impuestos a unas doce empresas afiliadas a este gremio.
Mario Amador, presidente de Cadin, explica que esta situación está causando un problema de liquidez de efectivo de varias compañías, especialmente las medianas, lo cual podría provocar suspender operaciones obligatorio a corto plazo. Es el caso de Electroquímica de Nicaragua SA (Elquinsa), la importadora del cloro que utiliza la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), para potabilizar el agua que se distribuye en los hogares. La DGI le tiene retenido a Elquinsa casi siete millones de córdobas.
Amador teme que se dé un problema en la capacidad del suministro del cloro a Enacal, debido a que Elquinsa no podrá comprar el cloro por iliquidez. También un caso grave es el de la Compañía Centroamericana de Productos Lácteos, (Prolacsa) a quien deben devolvérsele 60 millones de córdobas.
Le acuerdo con la legislación tributaria, el fisco debe regresar a las empresas lo que han pagado de más en impuestos o bien por los tributos pagados en la compra de bienes y servicios que están exonerados.
Cadin elevó a la Comisión de Seguimiento del Gobierno para que presione a la DGI en resolver los casos y al Ministerio de Hacienda para que tampoco dilate la emisión de la devolución de los impuestos.