Noel Amilcar Gallegos
Monseñor Silvio Báez dijo ayer que la Iglesia católica insiste en el llamado al diálogo y a la unidad en estos tiempos contemporáneos, para la búsqueda del consenso entre todas las fuerzas políticas de Nicaragua.
“Hay que buscar intereses comunes que beneficien a la gran mayoría, sobre todo a los más pobres de la sociedad. Hemos insistido en el respeto a la legalidad, al sistema jurídico y, sobre todo, a la prioridad absoluta de la Constitución Política de la nación, y si esto falla en un país estaremos construyendo una sociedad sobre arenas que en cualquier momento se derrumba”, enfatizó Báez.
Agregó que la situación de ilegalidad en la que se encuentra gran parte de la estructura del Estado y de las estructuras gubernamentales de Nicaragua es alarmante, “porque esto no solamente, como dicen los economistas, crea desconfianza para la inversión extranjera, esto también crea inseguridad ciudadana, pero lo más grave para la Iglesia es que todo esto es un signo de descomposición social y espiritual en las personas y los grupos”, consideró.
Sobre la posibilidad de que muchos funcionarios actuales de facto vuelvan a ser reelegidos por la aplanadora parlamentaria del partido de gobierno, el pastor dijo que sin hacer un llamado ideológico, ni político, recordó que “quien tiene mayor poder tiene mayor responsabilidad de escuchar, de no ejercer sus cargos de forma autoritaria, impositiva, coaccionando y simplemente imponiendo su voluntad. Quien tiene más poder tiene más obligación de dialogar y escuchar las voces de la sociedad”, concluyó Báez.
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