ATLANTA/AFP/AP
La inyección de dinero a la contienda conocida como supermartes ha incrementado la inversión total en publicidad de la elección presidencial republicana a más de 75 millones de dólares, de acuerdo con datos de la Comisión Federal Electoral.
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En Georgia y Tennessee, donde el próximo martes los precandidatos a la nominación republicana participarán en elecciones primarias, los políticos realizaron mítines en iglesias evangélicas, católicas o ferias de armas, como sucedió el sábado en Chattanooga, fronteriza con Georgia, donde el templo masónico Alhambra se llenó de municiones, escopetas, rifles, revólveres, ametralladoras y hasta AK-47 para sus fanáticos.
“Las armas salvan vidas. Es un derecho sin igual que tenemos gracias a la libertad con la que vivimos en este país”, explicó Matthew Lee, voluntario de la campaña del conservador Newt Gingrich.
“Yo estoy en esta feria de armas porque soy un gran defensor de la segunda enmienda” de la Constitución, dijo Herman Cain, exprecandidato republicano que tuvo que abandonar su campaña a finales del año pasado a raíz de la divulgación de aventuras extramatrimoniales. Ahora Cain apoya la campaña de Gringrich.
Entre los asistentes a esta exposición de armas de fuego muchos indicaron que votarían el supermartes, como denominan la jornada en que 10 estados realizarán primarias republicanas, pero el voto parecía muy dividido con varios indecisos que confesaban su preferencia por Ron Paul, “que sabemos que no puede ganar”, admitió Marcy Williams, una señora jubilada.
“Yo creo que Romney es el único que tenemos que votar porque es el único que puede sacar a Barack Obama de la presidencia”, opinó Marck, un veterano de la guerra de Corea, de 78 años, mientras sostenía con una mano un banderín de su candidato y en la otra una pistola plateada con cachas de oro macizo. “Es una pieza de colección”, aclaró orgulloso.
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