Bajo la amenaza del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) de iniciar “embargos” judiciales a las empresas que no paguen el ajuste al salario mínimo, de manera retroactiva, fracasó una vez más la negociación del salario mínimo.
La ministra del Trabajo, Jeannette Chávez, ya contempla ser quien decida el ajuste final si no hay acuerdo entre el sector privado y sindicatos, pero esto lo puede hacer hasta que culminen el período de 60 días establecido para negociación. Freddy Blandón, representante del Consejo Superior de la Empresa Privada, dijo que admitirán “negociar bajo chantaje”.
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