Wendy Álvarez Hidalgo
“Si nosotros no tuviéramos esas exoneraciones por supuesto que los costos de los productos serían diferentes”, sostuvo el representante empresarial.
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El empresariado nicaragüense pidió ayer al poder ejecutivo salvaguardar en la eventual reforma fiscal integral las exoneraciones que por año han recibido los sectores productivos para evitar daños en sus respectivos crecimientos, lo que provocaría un efecto colateral en los consumidores y la generación de empleo.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, sostuvo “que hay un grupo de analistas que quieren satanizar las exoneraciones, que quieren hacer creer que las exoneraciones son un pecado, que lo que están creando es un costo para el país”. Y añadió que, por el contrario, las exoneraciones han ayudado a empujar el crecimiento de sectores como el exportador y han atraído inversión. “Gracias a parte de estas exoneraciones nosotros tenemos un crecimiento que nos coloca a la cabeza de los países centroamericanos”. Además ha permitido “hacer crecer el empleo y la formalidad”. El representante empresarial dijo que en esta eventual reforma estarían apostando por más incentivos y exenciones para sectores productivos.
Los economistas estiman que las exoneraciones rondan entre el 5 y 6 por ciento del Producto Interno.
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