Hace unas semanas el famoso científico inglés Stephen Hawking declaró que si la humanidad desea sobrevivir, debe conquistar el espacio en este milenio.
Hawking es un físico que desde los 21 años padece esclerosis lateral amiotrófica. Ha dedicado su vida a estudiar los misterios del universo. Sus declaraciones siempre han sido controversiales. Ha dicho, por ejemplo, que Dios no inventó el universo y que la creencia de que hay vida después de la muerte es un cuento de hadas creado por personas que le tienen miedo a morir.
A su modo de ver, la Tierra, que en estos momentos tiene unos siete mil millones de habitantes, se está quedando demasiado pequeña para nuestros instintos egoístas, depredadores y acumuladores de riqueza para unos pocos.
Una de las razones más visibles es el siempre negado calentamiento global provocado por nosotros mismos. Este fenómeno o, más bien, esta tragedia, provocará cambios drásticos en el mundo y la sociedad. Nadie sabe las consecuencias que, por ejemplo, tendrá este daño en los océanos, en la cadena alimenticia y en las ciudades, donde el agua se convertirá en un producto vital.
Sin embargo, en estos momentos no hay soluciones posibles para nosotros más que ser conscientes del daño que hacemos a nuestra Madre Tierra para así tratar de al menos no multiplicarlos.
Según los científicos, de los cien mil millones de planetas que componen la Vía Láctea, unos cientos tendrían las condiciones necesarias para albergar vida, pero el problema es que no se puede llegar a ellos fácilmente.
A la par de la búsqueda de nuevos planetas, los científicos trabajan también en crear nuevas naves espaciales capaces de acortar las distancias de años luz para así poder hacer realidad un futuro traslado de nuestra especie a otra tierra.
Si parangonamos lo que tardan en llegar las naves espaciales actuales al planeta más cercano de nuestro Sistema Solar, sería como tratar de ir en bicicleta de aquí a la Luna.
Actualmente es una estulticia pensar en conquistar otros planetas habitables, pero lo importante para la humanidad creo que será preguntarse bajo qué condiciones deberán hacerlo las próximas generaciones.
En la tierra la humanidad se ha comportado de una manera atroz, saqueando todas las riquezas desde el petróleo, los árboles y hasta el agua. Nada ha importado. Hemos hecho que se extingan varias docenas de especies de animales, hemos alterado el curso de los ríos, de los mares, hemos destruido y contaminado todo a nuestro alrededor y hemos celebrado cada nuevo artefacto tecnológico creado para lentamente aniquilarnos.
Si esta misma visión es la que llevarán las próximas generaciones a otros mundos, de seguro no seguiremos siendo una humanidad, sino los horribles depredadores que irán por el universo conquistando mundos para destruirlos sin importar lo que se en cruce su camino.
Por el contrario, si hay un cambio de visión y comenzamos por salvar nuestro planeta de nosotros mismos, entonces con orgullo las próximas generaciones que viajen al espacio podrán repetir las palabras del guardián del espacio Buzz Lightyear, de la saga Toy Story y conquistar el universo con otra mentalidad.
El autor es periodista y escritor.
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