Por Ramón Villarreal
Justo Emilio Orozco Guadamuz, de 27 años, fue asesinado cuando se encontraba dentro de una casa propiedad de un mexicano, detrás del bar y restaurante Azteca, en San Jorge, Rivas.
La Policía presume que el móvil pudo haber sido el robo. Según familiares del fallecido, este llegaba a dormir a la casa donde habitaba el mexicano Raúl Durán Aranda (44), quien es director del albergue de adolescentes Nuestros Pequeños Hermanos (NPH).
El esposo es señalado de ser el autor intelectual de parricidio en grado de frustración.
Dávila y el adolescente son acusados de asesinato frustrado. La Fiscalía señala que Marín contrató a los otros dos acusados para que mataran a Vega y además de darles dinero les facilitó el ingreso a la casa, pues se supone que quería quedarse con los bienes que comparte con ella.
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Uno de los familiares de Orozco Guadamuz detalló que dentro de la casa se encontraban, además de su primo y el mexicano, cuatro jóvenes más, pero la comisionada mayor Dora Galeano Gómez, jefa de la Policía de Rivas, dijo que se conoce que junto al mexicano y la víctima estaban los hermanos granadinos Roberto Antonio (26) y Ramón Alberto Obando Toledo (23).
SE ENSAÑARON
Y aunque la Policía no ahondó cómo se produjo el crimen, extraoficialmente se conoció que a Orozco Guadamuz le asestaron una estocada en la pierna izquierda, luego lo sujetaron, lo golpearon en la cara, lo estrangularon con un cable eléctrico y lo dejaron debajo de una cama y con una almohada encima, detalló una fuente.
Presuntamente el pleito comenzó cuando uno de los jóvenes le pidió al mexicano dinero para comprar piedras de crack en una casa cercana, la cual es señalada como expendio de droga.
Dicha casa también fue allanada por la Policía, resultando nueve detenidos, entre ellos, María de los Santos Ramírez y Henry Romero, propietarios del local.
Extraoficialmente se conoció que cuando uno de los jóvenes se llevaba la cartera de Durán (presuntamente para comprar crack) , todos ellos comenzaron a discutir, entre las 2:00 y 3:00 a.m. de ayer y fue en ese momento que salieron a relucir los cuchillos.
Durán resultó con una estocada en el abdomen que le perforó uno de los intestinos, por lo que en el Hospital Gaspar García Laviana lo operaron para repararle los órganos dañados. Su condición es estable, según el doctor Ervin Ambota, director de ese centro asistencial.
El otro herido que llegó al hospital rivense fue el granadino Ramón Obando Toledo, quien presentaba una herida en el lado izquierdo del tórax, resultando con el pulmón perforado, pero después de la cirugía se encontraba estable y bajo custodia policial.
La Policía señala como autores del robo a los hermanos Obando Toledo. Las investigaciones continúan.
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