Álvaro Quintanilla Martínez

Cartas al Director

Qué triste Nicaragua y su miseria

Hace algún tiempo en la televisión nacional se promocionaba una bebida de sabor con la frase “que alegre Nicaragua”, mientras el país atravesaba la mayor crisis institucional de su historia y nos resignábamos dócilmente a la violación de nuestra Constitución y de nuestras leyes por el peor de los hijos de la patria, que no escatimó poder ni dinero para quedarse en la Presidencia de la República, aún en contra de la voluntad popular, quitándole así también al pueblo su derecho a decidir y a gobernar, que es la esencia misma de la democracia.

Es cierta aquella frase que dice que “los pueblos tienen el gobierno que se merecen”. Pero como toda regla tiene su excepción, la excepción a esa regla es Nicaragua, porque definitivamente, este pueblo, “salvaje y aguerrido” como el Caupolicán de Darío no se merece el gobierno que tiene.

Hoy se discute la posibilidad de un aumento salarial que nos acerque al sueño de la “canasta básica”, y se impone una reforma a la ley de salario mínimo. Y yo me respondo a mí mismo: “Qué triste Nicaragua”. Qué triste mi pueblo que tiene que vivir en la miseria para sostener un Estado supernumerario y mantener en el poder a un montón de desocupados, que pierden el tiempo “chateando” por los celulares y blandiendo banderas rojinegras al viento.

Y la propuesta del Gobierno para aumentarle el salario a los pobres trabajadores es apenas del 15 por ciento, mientras tenemos 92 diputados ganando miles de dólares cada uno; una Policía rendida a los pies del dictador; un Ejército en busca de la vicepresidencia y un presidente que se ha convertido junto a su familia, en los nuevos dueños de Nicaragua, al mejor estilo de los Somoza y la vieja Guardia Nacional.

Y me vuelvo a decir: Qué triste Nicaragua, cuando veo a los magistrados que se han hecho viejos en la Corte Suprema de Justicia, esperando reelegirse por otro período, y a los alcaldes aprendiendo las mismas mañas del zorro que es el dueño del piñal, sedientos de seguir bebiendo la ambrosía materna de la patria, algunos de ellos con 20 o más años en estos cargos, aunque les parece que están comenzando y siguen creyendo que son indispensables e insustituibles.

Como dijo el doctor René Schick Gutiérrez: “La patria es de todos, y a todos nos obliga”. Dejen sus curules y sus oficinas con aire acondicionado; levántense de sus apoltronados sillones y vayan a las calles, a los barrios, a los mercados; párense en los semáforos de la capital y vean el hambre del “pueblo presidente”; y agradezcan a Dios que el gigante duerme, esperando que sus sueños se conviertan en realidad.

 Álvaro Quintanilla Martínez

Inconsecuencia de Insulza

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), señor José Miguel Insulza, se expresó resaltando el carácter pacífico de las elecciones nacionales en Nicaragua del pasado 6 de noviembre, según él, marcaron el avance de la democracia y la paz. Esas expresiones fueron alejadas de la realidad. Fue de sobra conocido y confirmado por la OEA y la Unión Europea (UE), pues aún cuando llegaron tarde a observar el proceso electoral pudieron constatar todas las anomalías.

Es por eso que la comisión de la OEA y UE hizo peticiones al Consejo Supremo Electoral (CSE) y a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por la falta de entrega de identidades, la no acreditación a fiscales de la oposición en tiempo y forma, la no acreditación a observadores nacionales y resolver el litigio sobre la casilla del PLI. Peticiones que no obtuvieron respuestas, de las cuales el señor Insulza ha guardado silencio y no se pronuncia, aún sabiendo de la ilegal candidatura de Daniel Ortega.

Pero hay que recordar que cuando el expresidente de Honduras, Manuel Zelaya, comenzó a violar la Constitución Política de su país, el señor Insulza guardó silencio y que cuando los poderes del Estado de Honduras hicieron uso del derecho que les compete, separando a Zelaya de su cargo, a través de la CSJ y del Congreso Nacional (CN), inmediatamente Insulza se pronunció diciendo que había un golpe de Estado, seguramente obedeciendo órdenes de Hugo Chávez.

El golpe de Estado se produce cuando los militares lo hacen por su propia cuenta, no así cuando obedecieron una orden de captura emitida de consenso por los magistrados de la CSJ, por lo cual el CN nombró presidente a don Roberto Micheletti para finalizar el período y no se interrumpiera el orden constitucional.

Con esas actuaciones y no cumplir con su deber de hacer respetar la carta democrática de la OEA, el señor Insulza ha desvirtuado su calidad de demócrata, así como también, por estar sometido a las instrucciones y a favor de los intereses expansionistas de Chávez, lo cual le impide condenar las violaciones a la Constitución Política de Nicaragua, donde los magistrados del CSE y de la CSJ de facto, permitieron la ilegal candidatura de Ortega, lo cual desprestigia al Organismo Regional.

Luis Solórzano, Granada

Deplorable atención médica

Aquejado por dolencias y dada mi condición de no tener trabajo a veces debo recurrir a la atención médica pública que suministra el Estado a sus ciudadanos, siendo esta un derecho del pueblo. Las veces que voy al Centro de Salud que me corresponde al lado norte de la hacienda Santa Cecilia me he encontrado con problemas de diferente índole, sobre todo de limitaciones materiales y de personal en dicho centro.

El personal es muy atento pero una señora enfermera haciendo de tripas corazón le explicó al público presente durante la presentación de un grupo de personas del Cuerpo de Paz de los EE. UU. que el presupuesto del Minsa se acabó para este año, por lo que el personal de laboratorio tuvo que ser despedido por ser trabajadores por contrato, el personal de admisión, de enfermería y los médicos están sumamente escasos, por lo cual con los mismos médicos están atendiendo seis centros de salud del pueblo, etc. De los cuatro medicamentos que el médico me recetó, tres de ellos no había en la farmacia y las aspirinas que me entregaron, al querer sacar una, se me hizo polvo y estaba maloliente.

Lo que sí es evidente es la campaña propagandística del Gobierno con pancartas de la pareja presidencial en todos los pizarrones de los Centros, —que a propósitos están elaboradas con mala ortografía —en donde debería estar la información de la atención médica y señales indicando la dirección y numeración de las clínicas donde lo manda a uno y cierto desparpajo en la estética de los locales, algunos de los cuales datan desde la administración de Somoza y otros de los gobiernos de Alemán y Bolaños.

¿Cómo es que gastaron tanto en la recién pasada campaña electoral? cuando nuestros centros de salud dan pena por sus faltantes en equipo, personal y materiales para una buena atención al “pueblo presidente”. ¿Dónde está la ayuda venezolana? ¿Por qué la pareja presidencial Ortega-Murillo le miente a su pueblo, si la salud es un derecho constitucional? o ¿es que la Constitución es nada más para manosearla? La señora ministra de Salud, nativa de Diriamba, sí se da el lujo de correr empleados del Minsa, viajar en vehículos de lujo, emplear a sus familiares en el Gobierno… mientras el pueblo aguanta su mala administración y miseria.

Ezequiel Pérez González, Diriamba

COMENTARIOS

  1. Octavio Ortega
    Hace 15 años

    En realidad es triste lo que pasa en Nicaragua, la vida es un ciclo en la evolución del hombre y se repite en niveles superiores, pero cuando hay personas ambiciosas que se declaran indispensables y que el mundo dejaría de girar si ellos no están en el poder, el ciclo se vuelve un circulo vicioso convirtiendo a la patria en una letrina. Irónicamente hablando los políticos y los pañales de los niños son genéticamente idénticos y sirven para lo mismo y por esa misma razón hay que cambia

  2. Ramón Pineda
    Hace 15 años

    Mientras haya ciudadanos valientes que denuncien estas cochinadas gubernamentales, en Nicaragua brillará la luz de la esperanza.

  3. martin
    Hace 15 años

    Lo cierto que solo tonteria hablan o esriben ,A puesto que ayer estuvieron bajos las tetas y hoy son uno resentidos politico y mantienen engañados a muchos nicaraguenses que parecieran que necesitan las dies laminas de zing que le dan a travez del programa un techo mejor a los mas necesitados

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