DORAL, EE. UU./AFP
Los aspirantes a la nominación republicana para las elecciones de noviembre, Mitt Romney y Newt Gingrich, calificaron ayer en Florida de “amenaza” y “enemigos” a los hermanos Fidel y Raúl Castro, de Cuba, y al presidente venezolano Hugo Chávez, en la conferencia Inspiring Action, organizada por la Hispanic Leadership Network (Red de Liderazgo Hispano, por su siglas en inglés).
Chávez hizo este comentario en respuesta a declaraciones de Obama, quien aseguró el jueves que “hay una tendencia de parte del gobierno venezolano de utilizar a Estados Unidos como excusa para algunos de sus propios errores”, aunque aseguró que desea “que podamos ver (algún día) mejores relaciones con Venezuela”.
“Fíjate que Obama dijo que le iba a dar importancia a América Latina, pero no se la ha dado y eso es uno de los grandes errores”, criticó Chávez, insistiendo en su deseo de que esto cambie si ambos son reelectos.
Ambos países carecen de embajadores desde 2010 y aún no normalizan sus relaciones.
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En su alocución, Romney prometió que si gana la Presidencia en noviembre designará “a un enviado presidencial responsable para la democracia y la libertad en América Latina”, lo que provocó ovaciones de la audiencia que se considera clave para la primaria del martes.
Según el precandidato, esta persona tendría la tarea de ver qué países están progresando o quedándose atrás en temas de libertades y se opondría a “aquellos que están alineados detrás de Chávez y Castro”, afirmó.
Gingrich, menos enérgico que Romney, afirmó que Chávez podía potencialmente ser la amenaza más importante para Estados Unidos desde los tiempos de la Unión Soviética, por sus alianzas en la región y con el gobierno iraní de Mahmud Ahmadineyad. “Creo que nos tenemos que tomar en serio a Chávez cuando dice que es antiamericano”, dijo en una breve rueda de prensa con corresponsales de medios en español.
En el auditorio lanzó: “Tenemos que tener una estrategia más agresiva, no militar, pero una estrategia agresiva para remplazar a Chávez y darle a los venezolanos la oportunidad se seguir adelante”.
PROMESAS DE EMPLEO
Los candidatos volvieron sobre sus promesas de reactivar una economía “que tiene al 11 por ciento de los hispanos sin trabajo. Vamos a trabajar por ustedes”, dijo Romney.
También reiteraron sus posturas migratorias en favor de una mayor seguridad fronteriza, medidas duras para castigar a empleadores de indocumentados y Gingrich repitió su plan de flexibilizar el sistema de visas para que más latinoamericanos viajen por turismo y negocios a lugares como Florida.
Pero el asunto migratorio volvió al candelero cuando un grupo de estudiantes interrumpió el discurso en esta conferencia del senador por Florida, Marco Rubio, por “sus posturas antinmigrantes”.
Cuando Rubio se refería a que no hay que dejar que “nos roben la posibilidad que todos podamos alcanzar el sueño americano”, un grupo de activistas —entre ellos estudiantes indocumentados— le gritó desde la audiencia: “¿Por qué no apoya entonces a los inmigrantes?”
El electorado hispano representa el 13.1 por ciento de los votantes registrados en Florida, con unos 452,000 afiliados al Partido Republicano, 564,000 al Partido Demócrata y unos 430,000 “indecisos”.
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