La medicina es una ciencia inexacta por las diferencias genéticas y por tanto funcionales y anatómicas, entre las personas, y por inexacta más que ciencia es un arte.
La mayoría de los médicos lo somos por humanismo y vocación de servicio (porque existen muchas carreras menos sacrificadas y mejor pagadas) y nuestro afán siempre es por el mayor beneficio a nuestros pacientes, lo cual además puede darnos prestigio personal y profesional y la satisfacción del deber cumplido o el dolor y la impotencia cuando uno de nuestros pacientes fallece o sufre una complicación, porque, aunque la muerte es lo único que sabemos seguro, los médicos no nos acostumbramos a ver sufrir a los pacientes ni a verlos morir y sentir el sufrimiento de sus familias.
Mucho se ha hablado de negligencia médica, pretendiendo culpar al médico y personal de salud de las complicaciones de las enfermedades, intervenciones y reacciones adversas de medicamentos, pero este término no existe en nuestra legislación. Los médicos en Nicaragua son juzgados, por la vía civil, por daños y perjuicios, para obtener compensación económica y, por la vía penal, son juzgados por lesiones o por homicidio culposo, preterintencional o incluso doloso dependiendo de abogados y jueces.
En la actualidad, por ejemplo, si un cirujano recibe a un paciente con tres balazos en el abdomen, lo lleva al quirófano para tratar de salvarle la vida y el paciente fallece, el médico podría ser juzgado por homicidio y ser declarado culpable. Conozco un caso real donde un cirujano maxilofacial fue declarado culpable por la deformidad del rostro de un paciente que fue atropellado por un vehículo alguien tenía que pagar.
A pesar de esta amenaza los médicos seguimos tratando de hacer lo mejor para nuestros pacientes, aunque muchas veces no contemos con los recursos óptimos para hacer nuestra labor, por lo que es innegable que en Nicaragua se requiere una Ley de Práctica Médica, que proteja al paciente de verdaderas negligencias, pero que también proteja al personal de salud de acusaciones antojadizas, cuando a pesar del cumplimiento de todas las normas, el paciente sufra complicaciones o muerte. Este es un tema que debería ser tratado por el Colegio Médico, como en cualquier país civilizado, pero por razones de conveniencias políticas la Ley del Colegio Médico está engavetada en la Asamblea Nacional desde hace más de diez años, porque los médicos colegiados son un grupo de presión que no quieren enfrentar los gobernantes. El autor es Cirujano General
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