Diseñador De Modas
El maquillaje y la ropa forman parte de tu imagen diaria. De ahí la importancia de que los elijas en consonancia. A la hora de elegir una u otra debes tener en cuenta:
—Qué quieres destacar ese día. Es decir, o será tu ropa la que llame la atención o bien el maquillaje, pero nunca los dos a la vez.
—Los únicos que siempre combinan en la ropa y en el maquillaje son los tonos claros y naturales.
—No es recomendable elegir exactamente el mismo color de la ropa para el maquillaje, especialmente si se trata de tonos muy fuertes, a riesgo de que el conjunto pueda llegar a resultar ordinario (aunque si andas de negro y usas sombra negra, con un poco de brillo labial te hará ver más interesante).
—Para no equivocarnos nunca, las mejillas o pómulos y los labios podemos maquillarlos en colores naturales. ¡Combinan con todo! Aunque no está de mal en el caso de los pómulos maquillarlos en todos cobre o bronce, para un look de día como los labiales solo con un brillito rosado .
—Es importante que, para guardar la armonía, los labios, las mejillas y las uñas combinen entre sí. Además deberán ser de la misma familia o cálidos (rojo, rosa, naranja, fucsia…) o fríos (azul, verde…).
—Optemos por la teoría del color y los colores complementarios: si nuestro vestido es rosa, la sombra de ojos será el verde y viceversa.
—Vestuario violeta con sombra de ojos amarilla y viceversa. El dorado es un sustituto del amarillo, también.
—Los vestidos de las gamas cálidas siempre quedan muy bien si coordinamos los labios del mismo color.
—Con ropa negra es mejor destacar o los ojos o las mejillas con un color llamativo, pero no los dos a la vez.
—Aunque parezca mentira si te vistes de azul y usas sombras, rubor y brillo rosa, te harán lucir delicada como una Barbie.
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