El 10 de enero corriente, durante el acto de toma de posesión, el Presidente de facto de Nicaragua, Daniel Ortega, ignorando los problemas nacionales y presumiendo ser un líder de proyección mundial, se atrevió a emitir consejos al concierto de las naciones y al Estado de Israel, sobre los pasos a seguir para lograr un acuerdo de paz con Irán, a las puertas de una guerra nuclear, causada por el odio antisemita del presidente iraní Mahmud Ahmadideyad. Este, junto a Hugo Chávez, otro enemigo de Israel, son los principales aliados políticos de Ortega.
En su demagógica alocución, Ortega señaló que el desarrollo de energía nuclear de parte de Irán es únicamente con fines pacíficos; sin embargo, el consenso mundial alrededor de este tema demuestra lo contrario, ya que es el estado de Irán y no el de Israel, el que ha sido penalizado por la ONU por el desarrollo de armas nucleares y sus constantes y temerarias actuaciones en contra de Israel. El presidente de Irán ha afirmado que “va a borrar a Israel del mapa” y niega el holocausto judío.
Ortega dijo además, que Dios no ordenó a Israel a armarse. Lo cual, en parte es cierto, el problema es que el islamismo que reina en Irán, si ordena a sus seguidores a destruir a los infieles, que somos todos los que no seguimos esa doctrina. El Islam considera como sus principales enemigos a las naciones de tradición judeocristiana, especialmente Israel, la nación elegida de Dios y a los Estados Unidos. Por eso, Israel tiene que defenderse. Si Irán ataca a Israel, va a conocer la santa ira de Dios y el poder de la fuerza nuclear sionista.
Como cristiano, evangélico bíblico, reconozco a Israel y su pueblo los judíos como la nación elegida de Dios y lógicamente me chocan sobremanera las declaraciones hechas por Ortega el 10 de enero, en lo relacionado a este tema, no representan el sentir nacional; también rechazo la defensa oficiosa del estado terrorista y antisemita de Irán. Ortega es cómplice de los enemigos de Israel.
En el año 2010, en ocasión de un incidente militar palestino-israelí, muchos enemigos de Israel a nivel mundial desataron toda una suerte de condenas y persecución judía. En Venezuela las turbas chavistas, destruyeron sinagogas y símbolos judíos. En la pobre y lejana Nicaragua, turbas sandinistas, destruyeron el candelabro de siete brazos que se encontraba ubicado frente a los semáforos de Enitel en Villa Fontana. El autócrata Hugo Chávez, maldijo a Israel en un programa de Aló presidente, y dijo: “Desde lo más profundo de mis entrañas, yo te declaro, maldito seas Estado de Israel”. Da escalofríos ver este vídeo, disponible en YouTube.
La política de Dios hacia los judíos se encuentra en Génesis 12:3, “Bendeciré a aquellos que te bendigan; y maldeciré a quienes te maldigan; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. Desde que enfermó en sus entrañas, a menos de un año de proferir estas maldiciones, Chávez guarda absoluto silencio sobre Israel. El autor es abogado, . Miembro de la Alianza PLI.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A