Washington / EFE / AFP
Esto es posible debido a que en EE. UU. las ganancias del capital, que representan típicamente la mayor parte de los ingresos de los más ricos, están gravadas en torno al 15 por ciento, mientras que los salarios, el principal ingreso de un trabajador, pueden llegar a cotizar hasta el 35 por ciento.
En el cuarto año de un mandato caracterizado por los enfrentamientos entre demócratas y republicanos, el presidente aseguró: “Colaboraré con cualquiera en el Congreso para dar impulso (a estas ideas)”. Pero, advirtió también: “Me opondré a cualquier intento de volver a las mismas políticas que nos llevaron a esa crisis económica en primer lugar”.
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Asimismo, Obama saludó el fin de la guerra en Irak y la muerte de Osama bin Laden, y dio su apoyo a la primavera árabe, la ola de cambios que recorre Medio Oriente y el norte de África.
“Por primera vez, no hay estadounidenses peleando en Irak. Por primera vez en dos décadas, Osama bin Laden no es una amenaza para este país”, dijo el mandatario en el discurso ante las dos cámaras del Congreso.
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El presidente Barack Obama prometió ayer reconstruir la economía estadounidense sobre reglas equitativas y un mayor aporte de los millonarios, en un discurso ante el Congreso con el que lanzó su batalla por la reelección.
Su plan tendrá como pilares una subida de impuestos de al menos 30 por ciento a los más acomodados, promover la innovación manufacturera y fomentar la educación y nuevas medidas en el sector energético. El mandatario propuso una reforma del sistema fiscal de modo que los más pudientes aumenten su contribución al erario público: aquellos que ingresen más de un millón de dólares deben contribuir al menos el 30 por ciento de sus ingresos.
Obama tomó como ejemplo a Debbie Bosanek, secretaria del multimillonario Warren Buffett, y quien estuvo presenciando el discurso. Bosanek defendió en 2001 que los ricos pagaran más impuestos, al poner de relieve que las reglas fiscales en EE. UU. son tales que, proporcionalmente, ella paga mucho más al erario público que Buffett. La propuesta es llamada “la regla Buffett”.
REFORMA MIGRATORIA
El mandatario insistió en su apoyo a una reforma migratoria en Estados Unidos, y llamó a trabajar “ya mismo” en ese tema que es de los más prioritarios para la creciente población hispana, con más de 50 millones de personas, y que puede ser clave en su reelección. Reconoció que las tensiones del año electoral harán difícil lograr la reforma integral, pero pidió al menos aprobar el Dream Act, que abriría una vía para legalizar a centenares de miles de jóvenes indocumentados si ingresan a la universidad o el Ejército. “Envíenme una ley que les brinde a ellos la posibilidad de ganarse su ciudadanía. La firmaré inmediatamente”, dijo el mandatario. Obama no ha podido concretar su promesa electoral de lograr una reforma migratoria que abra una vía para regularizar la situación de unos once millones de indocumentados que viven en el país, la mayoría de ellos latinos.