Alfonso Dávila Barboza

Ultrajar a un periodista es agravio constitucional

Con mucha pena dado mi celo por el total y completo respeto a nuestra Carta Magna o lo que legalmente se tiene como la primera Ley de la República, en tal caso consideremos el valor y valer siempre de nuestra Constitución Política. Y es que, finalizando el pasado año 2011, tuve conocimiento fidedigno y luego lo leí y lo conocí en definitiva en un medio escrito, que el distinguido y prestigiado periodista doctor Danilo Aguirre Solís, con quien me liga veterana como fraterna amistad, había sido víctima de un ultraje en un medio de comunicación radial luego bien identificada como la Radio 580, donde un joven periodista responsable de un programa de entrevistas matutinas había citado al doctor Aguirre para una entrevista de alcances sociopolíticos y lo posible y previsible en el futuro de Nicaragua comenzando con la continuación de la Presidencia de la República por la reelección inconstitucional del señor Daniel Ortega.

Aguirre Solís, con mucho dominio de temas políticosociales y de mucho respeto en sus opiniones y abierto al diálogo, se hizo presente y minutos antes de comenzar el desarrollo de la entrevista citada el gerente-propietario del medio radial identificado ordenó que no se realizara la entrevista preparada con Aguirre y de paso se tuvo como bajada de telón con visible ultraje y agravio al periodista invitado y a nuestra Constitución Política el programa matutino aludido fue clausurado.

Para mí, que siempre rindo culto como jurista y como exfuncionario judicial en este momento me permito un recuerdo afectivo a la memoria de don Juan Ramón Avilés, fundador propietario del periódico de voluminosa circulación en muchos años del siglo pasado y conocido en su popular nombre “La Noticia” y que titulaba sus editoriales “En estos momentos”. Avilés expresó en una ocasión que estaba detenido el inolvidable y destacado profesional de total entrega a las libertades públicas, doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, que “esta situación carcelaria en que se encuentra el doctor Chamorro Cardenal es un ultraje a su persona y demuestra que se vive un atentado a la libertad de pensamiento”.

Cito este detalle para que recordemos y tengamos muy en cuenta que el periodismo ha sido un soporte político de la democracia auténtica y meta fija de un compromiso de nación por un Estado de Derecho y culto permanente a la vida constitucional en tal caso nuestra amada Nicaragua. Me duele, que todavía se tenga en entredicho la valiosa contribución de periodistas de mucha honestidad, de mucho acopio moral y que depositan en el ejercicio de sus actividades propias del periodismo de lo que facultan la Constitución al permitir “el denunciar anomalías y hacer críticas constructivas” agregando otras disposiciones legales que es menester tener siempre en mente.

Finalmente debo recordar y lo dejo como testimonio con altas voces que Danilo, con profesionales como Rodolfo Robelo y líderes sindicales de prestigio que menciono con orgullo en la persona de don Domingo Sánchez Salgado, y el suscrito, fuimos parte de UDEL y enfrentamos con civismo a los Somoza. Danilo Aguirre, le invito a que siga con la frente en alto y con su pasión de una Nicaragua libre, soberana, que merezca siempre nuestro amor y nuestro culto.

El autor es miembro de la Academia de Juristas y Ciencias Políticas de Nicaragua.


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