El presidente Evo Morales no pudo concretar ayer un diálogo con los principales partidos de la oposición para debatir, por primera vez desde que llegó al poder en 2006, una agenda nacional para Bolivia, aunque el gobernante sí lo hizo con una docena de fuerzas minoritarias.
Los grupos opositores que abandonaron la reunión cuestionaron que Morales ordenara desalojar a la prensa. Coincidieron en que el debate debió ser de cara al país y que para ello ameritaba la presencia de los medios.
AFP