Por: Wilder Pérez R.
Al menos ocho ministros, funcionarios de alto perfil y alcaldes de Costa Rica, fueron llamados al juicio que en su contra abrió la Fundación Mundial Déjame Vivir en Paz y la Fundación para el Progreso de las Personas Ciegas.
El presidente Evo Morales, de Bolivia, se vio obligado a desistir de construir una carretera en TIPNIS, por daños similares al San Juan en una reserva natural.
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Costa Rica podría tener una mala semana a partir de hoy si la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) decide dar lugar al juicio contra la administración de San José por causar daños graves a ecosistemas del río San Juan de Nicaragua. Paralelamente, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia costarricense recibirá a los implicados en otro proceso judicial por las mismas razones.
Además, el canciller tico, Enrique Castillo, fue emplazado por la CCJ para que presente pruebas de que esa instancia judicial está parcializada a favor de Nicaragua, tal como lo afirmó el jefe de la diplomacia tica.
Costa Rica decidió reforestar la zona despalada junto a la carretera de 160 kilómetros de largo que construye paralela al río, en un acto que a criterio de ambientalistas nicas demuestra desesperación por intentar ocultar los daños causados cerca de una reserva de biosfera.

Todo esto ocurre pocos días después de que el Gobierno de Laura Chinchilla, que niega daños a la zona, mandara a ocultar los movimientos de tierra y taludes casi verticales con material supuestamente geotextil (tela sintética) a lo largo de la trocha de la discordia.
Pero con ello, lejos de disimular sus acciones, Costa Rica dio más razones para que ambientalistas y autoridades nicaragüenses sospecharan de los daños ambientales en la zona del caudal.
Si la CCJ abre el proceso, Costa Rica podría convertirse en el primer país del istmo procesado por delitos ambientales contra la humanidad.
Si Castillo no presenta pruebas, los magistrados de la CCJ podrían acusarlo legalmente.
En caso que el Gobierno costarricense requerido por la Corte de su país no presente los estudios solicitados, podría ser declarado en rebeldía y mandar a parar la obra.
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