¿Y NO ES DICTADURA?
Las personas que medio entendemos qué es una dictadura, porque la hemos vivido hasta la saciedad, calificamos a Daniel Ortega como un completo dictador, pero él se defiende y niega merecer tal calificativo, escudándose en la libertad que le da a sus adeptos para que realicen cualquier clase de desmanes en contra de la población que no comulga con su credo.
¿Cómo puede llamársele a quien abusando del poder ordena una cadena nacional de televisión, para obligarnos a todos a verlo y para asegurarse de que toda la televisión esté de su parte, por eso mismo ordena sacar del aire a toda la red de televisión por cable que pagamos para ver los programas que más nos gusten e interesen? Eso fue lo que hizo el pasado 10 de enero el señor aprendiz de dictador. Yo luché contra la dictadura de los Somoza para lograr un futuro mejor, no para tener a otro gorila dirigiendo nuestros destinos y sé perfectamente que lo que está haciendo es una vulgar y despreciable violación a los más sagrados derechos de la ciudadanía nicaragüense, que se niega a cumplir sus enfermizos caprichos.
Aprovechando el momento, pregunto a la compañía que nos vende la señal de televisión por cable: ¿Por qué permite que Ortega los saque del aire si los clientes estamos pagando para ver programas instructivos y divertidos, y no tragicomedias de décima clase que solo alimentan el desmesurado ego de quien detenta el poder? Ya no aguantamos, don Daniel… y no olvide cómo cayó Somoza. Ramón Pineda
NICARAGUA TRAS LAS HUELLAS DE CHÁVEZ
Con profunda tristeza tenemos que reconocer que el pasado 10 de enero, Nicaragua dejó de ser una democracia para convertirse en una dictadura más en América Latina, siguiendo los mismos pasos de la Cuba de Castro desde los años sesenta y más recientemente las huellas de Hugo Chávez, en la rica Venezuela, quien se nos ha presentado en la región como el salvador del mundo, planteando una estrategia neoantimperialista que tiene como fundamento la historia universal y que quiere revivir a todas costas el conflicto Este-Oeste, que dejó de existir desde la caída del muro de Berlín hace dos décadas, y quien cree que se merece todas las reverencias de un príncipe o un monarca, pues sin duda, solo le hace falta la corona.
La dictadura empieza con la violación sistemática de las leyes y el colapso de las instituciones democráticas, a eso le sigue la represión y los presos políticos. Me pregunto si lo sucedido en Ciudad Darío, después de los enfrentamientos entre simpatizantes del gobierno y del PLI, donde algunos simpatizantes opositores ya fueron encausados y acusados formalmente por el delito de asociación para delinquir , será el preámbulo de la cárcel para los que disentimos de la opinión oficialista.
De ser así, la dictadura será una realidad e igual que en el pasado, el amanecer volverá a ser una tentación. Álvaro Quintanilla Martínez
BELIGERANCIA EN VIEJOS Y NUEVOS PROYECTOS
Ahora que por segunda vez consecutiva va a gobernar Daniel Ortega, es necesario que le dé un viraje mejorado a todos los proyectos sociales estratégicos de bienestar para el país para ampliarlos, como reto, responsabilidad de ir haciendo aún más desarrollar al país en todos los campos. Eso es lo que yo creo que queremos todos los nicaragüenses.
Los nicaragüenses de diversas ideologías políticas y religiones anhelan bienestar, educación, salud, trabajo con salarios dignos, que se frene la delincuencia en todas sus modalidades y sobre todo combatir contundentemente al narcotráfico de estupefacientes. Casas, calles, carreteras, auspicio o financiamiento a la base económica y cualquier otro tipo de actividad social de bienestar e irse olvidando de la politiquería absurda de algunos.
Por ejemplo, en las riberas de nuestros ríos, lagos, lagunas, etc., a una distancia moderada sería un buen proyecto que el gobierno de Ortega y los países cooperantes, armonizados con el capital nacional e internacional inversionista los haga productivos, sembrando yuca, frijol, arroz, o todo tipo de hortalizas, para el consumo nacional y en parte internacional, asimismo, reforestar todo el territorio nacional o donde lo estimen más conveniente, en las ciudades y el campo.
Los gobernantes de los cuatro poderes del Estrado no solo deben volver a ver solo hacia las ciudades, especialmente Managua. No desatiendan los departamentos y municipios, comarcas, caseríos, pues Nicaragua no solo es Managua. Es necesario darle una mejor atención al campo en un 100 por ciento e impulsarlo para que se vaya desarrollando, sector muy importante para las cosechas del producto básico de consumo nacional y de venta internacional.
Ya sabemos cuáles proyectos están establecidos y andando, ahora hay que crear nuevos proyectos sociales productivos como los referidos, etc., pues los nicaragüenses de cualquier signo político o religioso serían los beneficiados, no los gobernantes.
Sugiero al mandatario Ortega, a su gabinete, a los cuatro poderes del Estado y a los dirigentes de los partidos políticos que abandonen las discordias abiertas, encubiertas, que aprovechen que tienen la suerte de tener un trabajo el cual no es decorativo es para actuar sobre el bienestar común del pueblo en general, si todo es de él sin importar ideologías o religión.
Qué hermoso sería que un día todas las ideologías se pudiesen entender, comprender y colaborar en gobernar, es muy ambicioso, pero algún día se puede lograr todo, depende del grado de voluntad de todos los que están en el poder y de los dirigentes de los partidos políticos. Y que la cooperación internacional que nos han abandonado regrese, porque el pueblo necesita de sus ayudas. Bayardo Quinto, Masaya.
QUEJA A MARENA Y EL MINSA
Con mucha y justa razón, el pueblo, a menudo se pregunta, ¿dónde están las autoridades?, porque las leyes están engavetadas en los lujosos archivos de las oficinas de los ministros, magistrados y demás. Pero otra vez reclamamos que ya es tiempo de que cumplan con sus obligaciones y hagan cumplir las leyes.
Los vecinos de los barrios Carlos Rizo y Villa Norte de Jinotega, estamos viviendo un verdadero calvario desde hace más de diez años, por culpa de las autoridades de Marena y el Minsa, que no obligan al señor Orlando Castillo a dar el tratamiento debido a las aguas mieles que se desprenden de la despulpa del café de su finca ubicada en las cercanías de dichos barrios.
Los desechos corren por el cauce y las zanjas del lugar, desprendiendo un hedor insoportable, exponiendo a los pobladores y especialmente a los niños a contraer enfermedades, como lo han verificado los médicos que han atendido a muchos menores afectados por la negligencia de las autoridades y la irresponsabilidad del señor Castillo, que pareciera intocable o inmune como muchos en nuestro desdichado país. Esta denuncia está respaldada por 35 firmas de los pobladores afectados, quienes esperamos una rápida y efectiva respuesta a nuestra justa exigencia. Demandamos del ministro de Marena y del delegado de Jinotega, cumplimiento con sus obligaciones, ya que son empleados públicos que devengan su salario gracias a los impuestos que nosotros (el pueblo) pagamos.
Karyl Pineda, Jinotega.