Génesis Hernández Núñez
Las luchas entre sindicatos y autoridades superiores de la Cruz Roja de Nicaragua no debería afectar la colecta que realiza el Banco Nacional de Sangre, expresó el doctor Roberto Macías, exdirector de ese servicio entre 1989-1992.
A criterio de Macías, “a los sindicatos no les interesa el bien común, solo el de ellos y en esto sale perdiendo la población, por no haber más eficiencia sino menos productividad, porque usan el tiempo en reuniones sindicales para discutir cosas correspondientes a reivindicaciones salariales o similares”, denunció.
En esto coincide Margine Gutiérrez, actual directora del citado Banco: “No puedo decir que está perfecto lo que están haciendo (los paros) cuando yo sé que es un atentado contra la vida”.
Gutiérrez rechazó las acusaciones de Jonathan Mercado Palacios, secretario general del sindicato Gladys Ubau, quien la señaló de abuso de autoridad: “No tengo absolutamente nada en contra de los sindicatos, solo demando responsabilidad en el trabajo asignado, porque lo que está en juego son vidas humanas”.
Gutiérrez expresó que las protestas afectaron hasta cirugías. “Tengo una carta de la Asociación Nicaragüense de Hemofilia, donde dicen que en ese período no hubo plasma disponible para los pacientes hemofílicos que tenían sangrados y que tuvieron que irse a su casa solo con medidas conservadoras”, denunció.
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