Agencias
Científicos estadounidenses propusieron brindar permisos a los países para cazar cierto número de ballenas, que luego puedan negociar con otros gobiernos, cazadores balleneros, grupos conservacionistas u otras organizaciones.
La propuesta, planteada en el artículo «Un enfoque de mercado para salvar las ballenas», y publicado en la última edición de la revista Nature, fue rechazada por la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA por sus siglas en inglés), porque convierte a las ballenas en un objeto de mercado, ignorando que son animales sensibles e inteligentes.
Los investigadores estiman que la caza de ballenas genera ganancias anuales de 31 millones de dólares, mientras que los grupos ambientalistas gastan alrededor de 25 millones de dólares en campañas contra la caza. Según los científicos, la inversión tendría una rentabilidad mayor si se utiliza para comprar los permisos a los cazadores.