La Ley Orgánica de poder legislativo establece que la Junta Directiva de la Asamblea Nacional debe integrarse respetando dos principios: 1) Pluralismo, incorporando a la mayoría de partidos que tengan diputados. 2) Proporcionalidad, que le dé más cargos a los partidos con más diputados. Como la Junta Directiva solo es de siete, el pluralismo y la proporcionalidad no pueden ser matemáticos, pero deben reflejarse de algún modo.
Cuando el PLC fue la principal fuerza política y el FSLN la segunda, hubo partidos pequeños que tuvieron representación en la Junta Directiva, como Camino Cristiano. Cuando en el período pasado la primera fuerza fue el FSLN y el PLC la segunda, se eligieron como directivos también a miembros de ALN y del MRS.
Ahora resultaba lógico que se eligieran a cuatro del FSLN y tres de la oposición, de los cuales dos serían de la Alianza PLI y uno del PLC. Pero el PLI cometió el error de exigir en sus negociaciones con el FSLN: “o tres o ninguno”. Como resultado el FSLN quedó con cinco y el PLC obtuvo de dos, dos. El PLI quedó fuera de la Junta Directiva por autoexclusión. ¿Era tan importante para el PLI tener tres en vez de dos, como para quedarse sin ninguno?
Estar en la Junta Directiva es estar en las discusiones de más alto nivel en la Asamblea Nacional y darse cuenta de primera mano de cómo van los diferentes proyectos de ley en su tramitación, participando de las discusiones, de la elaboración de la agenda parlamentaria y de varias actividades, donde es importante para un partido tener ojos, oídos y voz.
Los diputados del PLI se presentaron al acto, recibieron sus credenciales y se les tomó promesa de ley por parte del Consejo Supremo Electoral, incorporándose oficialmente a la Asamblea Nacional. Su autoexclusión de la Directiva no afecta a nadie más que a ellos.
Si el PLI sigue en esa línea errónea, el PLC con dos diputados va a obtener más que el PLI con 26; como lograr que sus candidatos ocupen varios de los 35 cargos pendientes de elegir (magistrados de la CSJ, Contralores, Consejo Supremo Electoral, etc.).
Toda fuerza política se forma para lograr posiciones en el poder público sirviendo a la Nación con las personas que considera más idóneas, para influir en la formación de las leyes, en la conformación de los poderes del Estado, en la buena marcha de la Nación, sea desde el gobierno o desde la oposición en los cargos que le correspondan. Si no, ¿para qué eligen a sus diputados?
El PLI se puso el uniforme, se presentó en el terreno, ocupó su turno al bate pero no hicieron swing. El PLC jugó mejor este inning. El autor es abogado y periodista.
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