EFE
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, señaló ayer a Estados Unidos de fabricar “a punta de mentiras” las excusas para invadir otros países, al salir en defensa de Irán ante las acusaciones de que está desarrollando energía nuclear con fines militaristas, aunque “nadie tiene prueba de ello”, subrayó Chávez en un acto junto a su colega iraní, Mahmud Ahmadineyad.
“Esto es una falsedad como utilizaron la excusa de armas de destrucción masiva para hacer lo que hicieron en Irak, como utilizaron la excusa de la falsa agresión con bombas que la aviación de (el fallecido líder libio Muamar) Gadafi bombardeó. Ellos bombardearon hasta que les dio la gana al pueblo de Libia”, alertó.
Chávez aludió así a las preocupaciones expresadas por la comunidad internacional, con EE. UU. a la cabeza, por el programa nuclear de Teherán; manifestó su solidaridad con el Gobierno “legítimo” de Irán y exigió respeto a la soberanía de “todos los pueblos de la tierra”.
Sabemos que uno de los objetivos que tiene el imperio yanqui en la mira desde hace mucho tiempo es Irán”, advirtió.
El jefe de Estado venezolano aseguró, ante las acusaciones de que son un amenaza para Estados Unidos, que “ellos son la amenaza y no hipotética (sino), real, comprobada”.
Citó como “otra de las causas” y “de mucho peso de la permanente agresión del imperialismo” las razones energéticas. “Las reservas de petróleo de Irán son de las más grandes del mundo, igual las de Venezuela. Somos de los grandes países productores y exportadores de petróleo de este planeta”, añadió.
POLÉMICA GIRA
La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, manifestó ayer a los países latinoamericanos a donde viaje el presidente iraní, entre ellos Nicaragua, hoy, deben pedirle cuentas sobre su programa nuclear.
La semana pasada, Nuland había llamado a estos países a no “profundizar” lazos con ese Gobierno.
Chávez aseguró, mofándose, que según “los lacayos del imperialismo” Ahmadineyad está en Venezuela para “afinar la puntería rumbo a Washington y que van a salir de aquí unos cañones muy grandes y unos misiles” para atacar la capital estadounidense.
Por su parte, Ahmadineyad calificó a Chávez de “hermano” y “el símbolo de la revolución de la América Latina”.
MÁS ENRIQUECIMIENTO DE URANIO
Mientras sucedía la visita en Venezuela, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) confirmó ayer que Irán comenzó la producción de uranio enriquecido con una pureza del 20 por ciento en su nueva planta de Fordo.
La agencia nuclear de la ONU asegura en un escueto comunicado de dos frases que “todo el material nuclear” en esa instalación está bajo su vigilancia.
Estados Unidos expresó que esta acción constituye una “nueva escalada” en la controversia por su programa nuclear con la comunidad internacional, que ha expresado su inquietud por el enriquecimiento de uranio en esta planta.
Irán ha señalado que lo necesita para producir un combustible especial para un reactor científico de Teherán donde fabrican isótopos para la lucha contra el cáncer.
En un episodio al margen que suscitó la condena de Washington, un tribunal de Teherán sentenció a muerte a un estadounidense de origen iraní, Amir Mirzai Hekmati, por “colaboración con un país hostil y espionaje para la CIA”, informó ayer la agencia iraní Fars.
Los “duros” en política exterior, incluyendo a los principales candidatos presidenciales republicanos, dicen que es una demostración de poder por parte de un régimen terrorista. Por su parte, los moderados en círculos diplomáticos apoyan la visión del Departamento de Estado, según la cual la visita de Ahmadineyad a Latinoamérica es un signo de debilidad del presidente iraní. Oppeheimer dice “coincidir con los moderados en el que el dictador fascista iraní trata de demostrarle a su país que no es un paria en el mundo, y que todavía hay quienes lo reciben como un héroe. Pero es lamentable que varios presidentes latinoamericanos estén recibiendo con alfombra roja a un dictador sanguinario”.
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