Por Mabel Calero
CORRESPONSAL/CARAZO
Al calor de los tragos Marcos Ortiz Pérez, de 29 años, decidió entrar a provocar a un furioso toro en la barrera de Diriamba; quien antes había lesionado a dos personas, sin embargo la cornada que recibió Ortiz lo mantiene aun casi inmóvil en una cama del Hospital Regional Santiago de Jinotepe.
“A mí me avisaron como a las 5 de la tarde el domingo, yo pensé que lo había matado porque la gente que lo vio me dijo que le había sacado las tripas y que en el camino se iba desangrando,” dijo Flor de María Mendieta, madre de Ortiz.
Ortiz, originario del Barrio 2 de noviembre, de Diriamba, manifestó que al momento no sintió tanto la embestida del furioso animal que le fracturó dos costillas y le perforó parte del hígado.
“Estuve 5 horas en operación, pero gracias a Dios ya estoy fuera de peligro, varias personas pensaron que no iba a vivir,” sostuvo Ortiz.
OTRO INCIDENTE
Adonis Rafael Rocha Vargas, de 22 años, fue intervenido quirúrgicamente después que varios delincuentes lo apuñalaran para robarle.
El hecho ocurrió en San Marcos cuando Adonis regresaba de dejar a su novia, cuando de repente fue interceptado por tres sujetos quienes lo agredieron físicamente y lo dejaron en ropa interior.
“Le perforaron el pulmón y luego le dieron en las rodillas, en la espalda; este muchacho vino grave, y para sorpresa al siguiente día estando aquí, reconoció a uno de los delincuentes que estaba en la otra sala, sabemos que el otro (delincuente) la Policía lo logró detener”, dijo Ivania Carballo, tía de la víctima.