La cosmética masculina es un mercado emergente que refleja la preocupación, cada vez mayor, del hombre por mejorar el aspecto de su piel.
Pese al aumento de la oferta, los cuidados faciales principales en el hombre se centran en reducir el exceso de grasa, en calmar las irritaciones provocadas por el afeitado y en la protección frente al sol. La piel del hombre difiere en varios aspectos de la femenina.
Para empezar la dermis masculina cuenta con mayor concentración de colágeno, que es la fibra encargada de aportar firmeza, por lo que su piel es más flexible. Posee altos niveles de agua pero esta capacidad hídrica no lo salva de la deshidratación, sobre todo en las zonas castigadas por el afeitado.
La piel masculina produce mayor cantidad de sebo, con la consecuente aparición de granitos y brillos, sobre todo en la conocida como zona T (frente, nariz y barbilla). Todas estas características retrasan el envejecimiento de su piel cronológicamente hablando. Es decir, las mujeres envejecen antes que los hombres pero cuando ellos lo hacen, el proceso es más acelerado y agresivo, por este motivo, es interesante prevenir los efectos desde jóvenes.
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