Edgard Rodríguez
Dicen que del escuchar procede la sabiduría. Ayer lo comprobé, mientras atendía una disertación sobre boxeo, del doctor Sergio Prado en Radio 580.
El médico de 71 años, y padre del otrora destacado pugilista, Hermógenes Prado, ha sido señalado históricamente de haber llevado aprisa la carrera de su hijo, que acabó antes de iniciar.
“Acepto esa responsabilidad, aunque no fue toda mía”, dijo Prado, mientras ahondaba en detalles que precipitaron a Hermógenes hacia peleas con púgiles de calibre antes de tiempo.
Las dificultades para comprobar el récord de los rivales, el rápido avance de Hermógenes y la falta de experiencia de sus manejadores, se conjugaron.
El doctor Prado recordó que la incursión de Hermógenes en el boxeo fue motivada por el afán de rehabilitarlo de un problema en rodillas cruzadas y de la ausencia del arco en sus pies.
“Fui viendo como a través de la rehabilitación, fue adquiriendo amor hacia el entrenamiento y sin proponérselo, terminó en el boxeo. Nos entusiasmamos y se dio lo que se conoce”, indica.
Y lo que se conoce, es que Hermógenes, nacido en octubre de 1959, había desarrollado una carrera amateur y hasta realizado tres peleas profesionales, antes de su cumpleaños 16.
Incluso, parecía en ruta a convertirse en el campeón mundial más joven de la historia, cuando se midió a Amado “Panterita” Ursúa, en junio de 1977, y fue noqueado tras siete asaltos.
A partir de ese instante, nada fue igual para el prometedor pugilista, que a tiempo reorientó su vida, hasta convertirse en el médico que es hoy día.
Cuando se le consultó si era saludable la relación padre-hijo, como entrenador y pugilista, señaló que no se puede generalizar, pero que hay casos de éxito.
“Separar a un hijo de su padre, no solo implica la ausencia física, sino también, una ruptura emocional y hasta espiritual y eso puede ser un error, aunque hay casos en los que no funciona”, explicó el doctor Prado.
Fue interesante escuchar el otro lado de la historia, sobre todo por el manejo conceptual y técnico del boxeo que tiene un experto como el doctor Prado.
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