Wilfredo Martínez Tercero. LA PRENSA/J. GARTH

Detenido por crimen de mineros

Dos mineros artesanales fueron decapitados en Bonanza, Región Autónoma del Atlántico Norte. Alejandro López García, de 27 años, y Jemsly Bolaños Calt, de 17 años, fueron encontrados en el túnel donde realizaban labores en busca del oro, informó el capitán José Alex Chacón, jefe policial de Bonanza.

José Garth Medina

Dos mineros artesanales fueron decapitados en Bonanza, Región Autónoma del Atlántico Norte. Alejandro López García, de 27 años, y Jemsly Bolaños Calt, de 17 años, fueron encontrados en el túnel donde realizaban labores en busca del oro, informó el capitán José Alex Chacón, jefe policial de Bonanza.

Ambos trabajaban de noche en las profundidades de la mina en la comarca San Antonio, ubicada al sur de Bonanza. “El día lunes ambos se fueron a trabajar a las 6:00 p.m. y nunca regresaron hasta que fueron encontrados por otro minero”, dijo Chacón.

El minero José Santos Díaz Hernández se dirigía hacia el túnel a relevarlos, pero cuando avanzó 50 metros se encontró con el cuerpo de Jemsly que estaba boca abajo y cuando se acercó miró que estaba decapitado.

Luego se encontró a Alejandro López García que también estaba boca abajo y decapitado, este aún tenía un foco encendido.

Díaz salió del túnel y de inmediato avisó a Alejandra López García, madre de uno de ellos.

UN DETENIDO

Ayer fue detenido Wilfredo Martínez Tercero, de 18 años, originario de Matagalpa, quien se había establecido en Vesubio, una comunidad al sur de Bonanza.

Martínez relató que Alejandro López García, quien dijo era su amigo, tenía una deuda de siete mil córdobas. Dijo que el lunes llegó a trabajar a la mina y como López lo empujó decidió ponerle el machete en el cuello.

En ese momento el cuñado de López, Jemsly Bolaños Calt, entró en defensa, comenzaron a reñir pero Martínez logró asestarle un machetazo en la nuca, provocando su muerte. “Yo lo hice por defensa, estaba reclamando mi dinero porque tenía a mi abuelita grave y no es justo que me haya golpeado por mi dinero”, dijo.

Tras cometer el crimen, Wilfredo Martínez Tercero, de 18 años, intentó viajar por veredas hacia la comunidad de Rosquilete y emprender su viaje a Río Blanco, pero los ríos estaban llenos y decidió regresar a Vesubio, donde fue detenido.

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