Washington/EFE
La Casa Blanca abogó hoy por aumentar la presión sobre el régimen sirio de Bachar Al Asad para que cese la violencia e indicó que ya hace tiempo que el Consejo de Seguridad de la ONU debería haber actuado contra Damasco.
Según dijo en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, «ya es hora de que el Consejo de Seguridad actúe. Queremos ver a la comunidad internacional unidad en apoyo de las aspiraciones legítimas del pueblo sirio».
Carney dijo que si la iniciativa de la Liga rabe, que ha mandado una misión de observadores a Siria, no se cumple «consideraremos nuevas medidas» para detener la violencia de Damasco contra sus ciudadanos.
El portavoz recordó que «mientras el fuego de francotiradores, la tortura y el asesinato continúan en Siria, queda claro que los requisitos de protocolo de la Liga rabe no se han cumplido».
La Liga rabe envió el pasado 26 diciembre una misión a Siria para verificar sobre el terreno el cumplimiento de su iniciativa para poner fin a la crisis, mientras que grupos activistas critican que la represión ha continuado durante las visita a los focos de la oposición contra el régimen sirio.
La portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Victoria Nuland, indicó hoy que han recibido informes de observadores independientes que hablan de unas 49 muertes en Siria desde el 31 de diciembre relacionadas con las protestas.
Nuland consideró que el régimen de Asad está «lejos de satisfacer los estándares a los que se comprometió», ya que la violencia a manos del Gobierno continúa.
No obstante, las portavoz no quiso valorar la efectividad de la misión de la Liga rabe en las ciudades más afectadas por la represión, a la espera de que el secretario de Estado adjunto para Oriente Próximo, Jeffrey Feltman, llegue a El Cairo este sábado para evaluar la situación.