Jessica López Mendoza

El reforzamiento familiar

Todos hablan de la crisis de la calidad moral de algunos ciudadanos sobre todo referido a la clase política del país, algunos empresarios inescrupulosos o nuevos empresarios, que obtienen su fortuna con competencia desleal o por medio de la malversación de fondos públicos para su provecho, negocios, aviones, entre otras cosas.

Pero la realidad tiene dos posibles causas, aunque no las únicas, la pobreza material y la pobreza espiritual o moral. Se puede ser pobre pero con una fortaleza moral, o se puede ser rico con una pobreza moral y viceversa. La pobreza quizás influya en la constitución de familias disfuncionales, aunque no es exclusiva; pero además de ello, en las familias no se fortalece los valores humanos y morales que todo individuo necesita para ser ciudadano. Muchas veces son los padres los primeros en bloquear esa enseñanza con su propio ejemplo.

Aumentando lo dramático de esta situación la desintegración matrimonial por el divorcio o la simple huida o abandono del hombre del hogar. El divorcio es un mal endémico que los gobiernos no han considerado ninguna política para mejorar y mantener la célula de la sociedad más unida, estable y fortalecida, mucho menos pensarlo de la empresa privada. Un estudio importante por Patrick Shneirder, especialista en geriatría y salud pública de la Universidad de Harvard, ha revelado que la cohabitación (compartir casa y relaciones sexuales sin casarse) tiene efectos socialmente negativos de la cohabitación entre los que se encuentran: 1- Son relaciones inestables (solo una de cada seis parejas siguen juntas). 2-Cohabitar aumenta el riesgo de divorcio (los que se casaron sin cohabitar se divorciaron en un 21 por ciento y los que cohabitaron antes de casarse se divorciaron en el 39 por ciento). 3-La cohabitación da más sufrimiento a la mujer. 4- Se corre más riesgo de enfermedades sexuales. 5- Cohabitar implica un mayor riesgo de problemas siquiátricos y abuso de sustancias. 6- La cohabitación aumenta la pobreza de los niños (el nivel de pobreza de los niños con padres que cohabitan es cinco veces mayor que en hogares matrimoniales).7- La cohabitación perjudica la conducta y la vida emotiva de los hijos (comparados con hijos de padres biológicos casados, los chicos y chicas de 12 a 17 años, con padres cohabitadores, ven multiplicada por seis su posibilidad de desarrollar problemas emocionales y de conducta (Booth, A., Crouter, A.C., eds. Just Living Together: Implications of Cohabitations on Families, Children and Social Policy, 2002). Además, las notas de los adolescentes ven aumentar en un 90 por ciento su riesgo de ser bajas y su posibilidad de ser expulsados del colegio crece en un 122 por ciento (Manning, W.D; Lamb, K.A.; “Adolescents Well-Being in Cohabiting, Married and Single Parent Families“, Journal of Marriage and Family, noviembre 2003). En EE. UU., la cohabitación va asociada con una escasez de abuelos, tíos, tías y primos y la falta de apoyo que eso implica (Bennett, obra citada).

Por tanto el reforzamiento del matrimonio hará familias más estables, educar a los hijos para el matrimonio creara las bases de una sociedad más sana, más estable y mejores ciudadanos. No se le puede pedir a una persona que proviene de una familia destruida, con problemas de alcohol, abuso, maltrato que en su vida de pareja sea diferente, no digo que no se pueda, sino que es más difícil. Si al hijo se le acostumbra a formar o ver en sus padres armonía, unidad, comprensión, fidelidad conyugal, le será más fácil crear su propio matrimonio más estable, armónico basado en el respeto.

Se hace necesario crear centros de apoyo y reforzamiento matrimonial y familiar basados en una formación en valores humanos y universales para prevenir la destrucción familiar.

No se puede ser ético en el trabajo, sino se es ético en el propio hogar.  

Abogado y especialista en Derecho natural.


COMENTARIOS

  1. Conchita
    Hace 15 años

    El mantenimiento del matrimonio como la primera base de la construccion social. En literatura hay topicos que hablan de la desestructuracion del hombre. La unidad familiar crea las bases del desarrollo humano. En Madame Bobary y otras novelas hay ejemplos de lo que pasa en la sociedad.

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