Por Carla Torres Solórzano
Vida
La salsa de soya, el ajo, el vino de arroz junto al picoso jengibre hacen una exquisita combinación culinaria, y representa culturalmente al continente asiático.
Según Philip Y. M. Yang, Ministro de la Oficina de Información del Gobierno República de China (Taiwán), la cocina es la personificación de la cultura de una nación y un enlace a los sentimientos y memorias colectivas de su pueblo.
El diplomático explica que debido a su ubicación geográfica y trasfondo histórico, Taiwán ha presenciado una amalgama de diferentes cocinas en una cultura alimenticia muy peculiar.
“Antes de la llegada de los inmigrantes desde China continental, sus aborígenes subsistieron de la caza y la pesca, dependiendo de las montañas y los mares para obtener sus recursos alimenticios naturales. Su dependencia de la vida marina finalmente dio origen a la cultura de los mariscos”, dijo.
Según Yang, los inmigrantes hakkas que vinieron posteriormente de Guangdong, llevaban una vida ardua en un entorno difícil y los hábitos frugales que desarrollaron se reflejan en la comida que toman.
De igual forma comenta que la gran variedad de bocadillos hechos para satisfacer meramente el hambre de los ciudadanos comunes en los mercados, cerca de los templos y otros sitios públicos durante los primeros días de la sociedad agraria, han evolucionado en la peculiar cultura de los bocadillos taiwaneses del día de hoy.

VIAJE CULINARIO
Para Yang la forma más rápida de conocer Taiwán es a través de su cultura culinaria. Forjada con una mirada de influencias, la cocina taiwanesa es la cristalización de la sabiduría de varios grupos étnicos.
Por esa razón, se puede decir que la cocina de Taiwán es el producto de su estilo de vida colectivo, memorias, gustos, características étnicas e historia, revelando la individualidad y apertura de la cultura taiwanesa
“La comida también refleja la importancia que la sociedad taiwanesa coloca en la alimentación, así como el estilo de vida, hospitalidad y tolerancia de su pueblo”, destaca.
Además el diplomático comenta que la cocina de su país es para satisfacer el gusto de todos, ya sea un puchero caliente en una fría noche de invierno, los bulliciosos banquetes al aire libre, los bufés con todo lo que pueda comer, ligeras comidas vegetarianas o los platos con carne que se ingieren junto con la cerveza.
a) Para la fertilidad
El arroz glutinoso con cangrejo es un manjar imprescindible en los banquetes taiwaneses. Se suele utilizar las hembras, debido a que contienen huevos. Por esta razón, es popular en las fiestas de boda, ya que simbolizan que los novios tengan hijos cuanto antes y tengan muchos descendientes en el futuro. Este platillo está compuesto con cangrejos frescos y arroz glutinoso cocido con salsa de soja.
b) Cubiertos ágiles
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La comida asiática, suele prepararse en trocitos más adecuados para cogerlos con palillos, que para cortarlos o trocearlos. Por ejemplo, el arroz suele prepararse en oriente de forma que quede pegajoso, mientras que el preparado según recetas occidentales tiende a ser “suelto”, siendo particularmente difícil de comer con palillos. Sin embargo el uso de estos exige mucha práctica.
c) El sabor de las montañas
Este plato es uno de los clásicos “cuatro guisados y cuatro salteados” de la cocina hakka, y se le conoce como “salteado al estilo hakka”. Este es un manjar de estilo casero que no se puede dejar de probar si se visita una comunidad hakka en las montañas. Cabe señalar que esta comida tradicional es muy salada y tiene un aroma fuerte, lo cual sirve para estimular el apetito.
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