Por Gustavo Plasencia
Diseñador de Interiores
El dormitorio es un lugar personal y privado donde solemos llegar a refugiarnos del mundo y recobrar energía. La recámara principal es el entorno más cercano que tienen las parejas y en el cual conviven con mayor frecuencia. Aproximadamente un tercio de vida la pasamos en este espacio y por eso bien vale la pena dedicarle el tiempo para conseguir el dormitorio ideal. Como es un lugar destinado al descanso es recomendable darle a la recámara una atmósfera serena y a la vez revitalizadora, paredes con pintura decorativa , muebles bien escogidos, piezas personalizadas y tejidos luminosos son algunos de los puntos para conseguir un dormitorio con carácter propio. Una buena cama, un buró y una lámpara de lectura son sin duda elementos imprescindibles en cada habitación.
El tamaño influirá definitivamente para dar opción a tener más muebles y también tendrá que ver el gusto personal; además debe contar con una buena ventilación así con una cortina o persiana que impida el paso de luz ya que el descanso diario dependerá de ello.
Por ser un espacio privado para una persona o pareja deben tomarse en cuenta la edad y gustos de cada uno al seleccionar el color. Para alguien que tenga una vida sumamente activa y estresante serán mejores los tonos pasteles de la gama de azules o verde tenues , para las personas con necesidad de reanimarse, los tonos cálidos son los indicados, aplicar un color intenso sobre el muro del respaldo de la cabecera de la cama y utilizar un tono neutro para el resto de la recámara es una opción decorativa muy eficaz.
Una vez definido el color podemos depurar el espacio, es decir, eliminar los objetos y artículos que ya no nos sirven y que a veces acumulamos y ordenar todo.
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