Por Carlos Palencia
EFE
El cantante describe su disco Licenciado en cantinas como “un tributo y una revisión equilibrada a un inmenso continente con infinidad de géneros”.
En un sorprendente cambio de registro, el artista zaragozano recorre, a través de 15 canciones, multitud de estilos musicales, como “la chacarera argentina, el bolero cubano o la cumbia colombiana, desde la perspectiva de un roquero y siempre buscando el equilibrio”, explica.
“Dentro del rock existe mucho fundamentalismo, con gente que establece unos límites concretos donde hay que moverse”, lamenta el músico, quien siempre pensó que “el rock era libertad” y por ello defiende la cabida de estos géneros latinos dentro del estilo que ha cultivado en su carrera.
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