Ramón Pineda. Jinotega

Cartas al Director

Eliminar la basura   
 Últimamente se ha estado denunciando el deplorable estado de nuestro país, por las enormes cantidades de basura, que los turistas ven en nuestras calles y eso no es una falsedad; es una realidad que ningún ciudadano honesto podría negar.
Pero ese tipo de basura es fácil de eliminar: Se barre, se quema y ya. La basura que realmente causa daño al pueblo de Nicaragua, es la enorme pila de basura política, institucional y judicial con la que tenemos que lidiar a diario, convirtiendo nuestras vidas en un verdadero caos.   

Los turistas tienen razón cuando dicen que Nicaragua es el país más sucio que se han encontrado en su recorrido por América y seguirán teniéndola, porque las autoridades, sin importar a qué partido pertenezcan y teniendo todos los elementos necesarios para lograrlo, nunca se han preocupado por diseñar un plan estratégico para conseguir la definitiva eliminación de tan repugnante problema. La solución es sencilla, si habláramos de un verdadero país y sería la siguiente: fuertes multas, prisión a todo aquel ciudadano que bote basura en lugares no autorizados por la ley, disciplina férrea en los centros educativos, para poder moldear la conducta de los estudiantes y asegurarnos de que llegarán a ser ciudadanos respetuosos en todo aspecto, pues hemos conocido desde siempre un viejo dicho que reza: “El burro y el chancho solo entienden a garrotazos”, y si es necesario pegar ese garrotazo para poder tener una sociedad educada y consciente de sus deberes, pues no queda otro remedio, hay que pegarlo. Más, para poder lograr lo antes expuesto, creo y aseguro, que tendríamos que limpiar primero la Asamblea Nacional, los “poderes del Estado” y todas las instituciones estatales, pues son los reservorios más grandes de basura  que hay en Nicaragua.   

Ramón Pineda. Jinotega  
 El significado de la Navidad   
La Navidad viene del latín: Nativitas, “nacimiento”, y celebra el nacimiento de Jesús en Belén. La Navidad es una de las fiestas más importantes del cristianismo junto con la Pascua y Pentecostés..   

 La celebración de la Navidad recuerda que Dios no está lejos, sino muy cerca de nosotros. En Navidad celebramos al Niño Jesús, que es Hijo de Dios. En Él Dios nos mostró su rostro humano, para salvarnos y amarnos desde la tierra. Jesús es el Hijo unigénito de Dios, imagen perfecta del Padre, lleno de gracia, verdad y paz.   

 En los países de arraigada tradición católica, especialmente Nicaragua,  celebran la Nochebuena el 24 de diciembre con una cena   familiar para la cual  se elabora una diversidad de platos:  gallina henchida, chompipe o pavo y otros con arroz y frijoles, etc. Pero siempre es Navidad para ricos y pobres. También se acostumbra asistir a la “misa del gallo” y celebrar con cohetes y fuegos artificiales.   

 La Navidad es tiempo de gran actividad comercial, asimismo, se acostumbra en muchas casas poner  los arbolitos de navidad, los nacimientos, bien alumbrados con bujías de todos colores, siendo diciembre el mes de la alegría para todos. Aunque económicamente seamos desiguales,  la Navidad es para todos…, sin distingo de clases.   

 Sugiero a las organizaciones civiles políticas y democráticas  que  inserten en su presupuesto anual o extraordinario una ayuda navideña para el pueblo, al igual, algunas personas adineradas, millonarias aporten para que todos celebremos la Navidad, la ida del año viejo y la venida del año nuevo con la gallina, el pavo, o los frijolitos en mano, en paz y tranquilidad.   

 Y en cuanto al gobierno de Daniel Ortega,  también sería espléndido que  otorgue una canasta básica, sus juguetes respetivos a los pobres para celebrar la Navidad en igualdad de condiciones, y que esta canasta básica no sea manoseada por interpósitas personas, es decir, que llegue a su destino. Unidos todos se podría lograr.   

 Por tanto, la Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia católica, celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna. A pesar de ser una fiesta cristiana, se ha popularizado en todo el mundo, y se ha trasformado en una fiesta de paz.   

 En la antigüedad, el verdadero sentido de celebrar el nacimiento de Cristo en Navidad se transformó en intercambio de regalos, etc., tal como lo hacían los paganos, griegos y romanos para la fiesta de Saturnales que  se le llegó a denominar “fiesta de los esclavos”, porque recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas. Eran Navidad y Carnaval a un mismo tiempo. Ahora es una tradición religiosa.   

Bayardo Quinto Núñez   
En Epaña la  historia se repite   
Sería por el año 1973  cuando siendo yo muy jovencita me asocié a un agrupamiento de Boy Scouts en la ciudad donde vivía. Vestíamos un uniforme elegante: camisa con la insignia de la flor de lis y un magnífico “foulard” que nos hacía sentir muy elegantes.   

Un domingo por tarde al volver de una excursión, nos vimos sorprendidas por un grupo de falangistas que nos abordaron, nos rodearon y empezaron a insultarnos, llamándonos separatistas, renegadas y cosas de mayor calibre. A mí me arrancaron de un tirón el escudo que llevaba en la camisa y lo patearon, empezó a acudir gente para ver lo que pasaba y al final se marcharon dejándonos bastante maltrechas y asustadas.   

 Recientemente ha ocurrido algo parecido en Madrid con los participantes en las Jornadas Mundiales de la Juventud, pero en esta ocasión, en vez de ser los falangistas, han sido los llamados laicistas que actúan de la misma manera que hace 38 años actuaban los del partido único, movidos también por el odio a la libertad.   

 La gran diferencia está en que al menos hasta ahora, hemos vivido en una democracia en donde todo el mundo puede sentirse libre, pero empiezan a mostrarse signos negativos promovidos por una ínfima minoría fundamentalista, que intenta reprimir por la fuerza las manifestaciones de otras personas que no piensan como ellos.   

 ¿No será que la izquierda actual en España está pensando en volver a instaurar otra dictadura de la que tanto nos costó salir?   
 Isabel Costa Espluga. España   
   
 Queja a Correos de Nicaragua   
 Como usuario del servicio de correos de Nicaragua envié el pasado 30 de noviembre —desde la ciudad de Matagalpa— a Transporte del Sol en la ciudad de Managua, una correspondencia certificada con el número 380003815. Pero  hasta el momento dicha correspondencia no ha sido recibida por su destinatario antes mencionado.

 Tal situación me preocupa mucho porque son documentos de gran importancia en mi trabajo; razón por la cual espero que los señores de correos de Nicaragua me den lo más pronto que sea posible, una respuesta positiva ante el mencionado problema.   

Salvador Pérez González

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