Cartas al Director

El  verdadero sandinista  

 Muchos nicaragüenses se autodenominan sandinistas sin saber siquiera qué es exactamente uno de ellos. Si retrocedemos un poco en nuestra desgraciada historia, en la guerra de antiintervencionista del general Sandino, los que andaban con él, eran de hecho sandinistas y si el general no pudo o no quiso parar todas las aborrecibles acciones que a su sombra cometían sus lugartenientes, como Pedrón Altamirano (por ejemplo), administró muy mal su lucha nacionalista, ganándose esta el calificativo de “bandolerismo”, al que el campesinado temía por su crueldad.   

Pero en la actualidad, muchos, principalmente jóvenes, que no saben ni como se llaman, se autodenominan sandinistas solo porque acuden al llamado de su amo para tratar de neutralizar manifestaciones cívicas de la oposición, con la promesa “sandinista” de becas, viviendas, dinero en efectivo y hasta cuotas de poder.   

Ahora bien, con el abandono de sus filas por parte de la gran mayoría de comandantotes que pertenecían a la “Novena” de los ochenta y algunas autoridades de la talla del doctor Moisés Hassan Morales (un verdadero sandinista, pienso yo), el gobierno de Daniel Ortega se queda con loa restos  acostumbrados y con nombre propio: Bayardo Arce, Lenín Cerna, Edwin Castro, Roberto Rivas y compañía, Rafael Solís, etc., para conformar un vergonzoso gobierno ilegal que desde siempre atenta contra la dignidad de los nicaragüenses.   

 Leyendo la entrevista que el doctor Hassan Morales concediera a este Diario LA PRENSA, en la que  asegura que a Ortega no le queda absolutamente nada de sandinista, si es que algún día lo fue, cabe repetir nuevamente lo que escribió Carlos Fonseca Amador (padre del FSLN), para definir a un sandinista: “Al sandinista debe caracterizarlo el desinterés absoluto, máximo, opuesto a mezquinas ambiciones. Cuando un compañero está dominado por ambiciones personales, está desahuciado como sandinista”.   

Ramón Pineda, Jinotega.   

Hípicos de Somoto politizados   

Recientemente terminaron las fiestas de noviembre en Somoto, celebrando un aniversario más de la creación del departamento de Madriz, las que siempre se cierran con el desfile hípico tradicional que organiza con buen suceso don Henry Moncada Espinoza, un elemento muy dinámico, y entusiasta para este tipo de actividades.   

¿Pero qué pasó este año con esas acostumbradas incidencias? La Alcaldía Municipal en primer orden,  como  “condición” le recomendó que se lo dedicara al general Omar Halleslevens, pero como Moncada ya tenía previsto a la persona que se lo ofrecería, le negaron terminantemente ese derecho. Por otra parte, además de lo anterior, le pusieron muchos obstáculos que él los consideró inapropiados, y la Alcaldía por su cuenta se tomó la indebida atribución de organizar el desfile, cosa que en años anteriores no había sucedido de esa manera. La diferencia se hizo sentir cuando los espectadores con su punto de vista mantuvieron el concepto de que los desfiles de otros años eran superiores porque había de por medio mejores características que los volvía atractivos a los ojos de la población.   

Sin ánimo de adular a nadie,  más bien con el afán de reconocer en los demás los merecimientos que les asisten, debo decir que Moncada Espinoza, es una persona muy vinculada a los clubes hípicos de Nicaragua; es un elemento muy reconocido que reúne capacidades propias para organizar este tipo de eventos, y tan evidente es esta apreciación que muchos hípicos de otros lados llegaron a Somoto creyendo que Moncada Espinoza lo había organizado como siempre.   

La Alcaldía Municipal de Somoto lo hizo a su manera. Lo politizó hasta donde quiso involucrando a elementos afines al sandinismo. Los hípicos visitantes que llegaron a Somoto se llevaron la sorpresa cuando pudieron distinguir la diferencia, y  apreciaron que para que un desfile hípico tenga éxito la persona que lo organiza debe como punto básico tener suficientes experiencias en este tipo de incidencias. Los animadores de este desfile se aprovecharon al máximo para difundir su rayada dialéctica con aquel termino del “poder ciudadano” como si las alcaldías en su género se hallan unidas en matrimonio con algún espectro político para darles esa apreciación. Hay que ir pensando en ser constructores de lo bueno, y valorar en otros los atributos, sin caer en el prejuicio de tener una visión limitada para únicamente ver defectos y debilidades y echar en el canasto del olvido las cualidades que también hay en lo demás como un potencial humano que nos depara la vida en su diario existir. 
Hugo Ramón García  

Plan dictatorial  

Esta es la estrategia para la instalación de la dictadura de Daniel Ortega. 1) Mediante el pacto con el PLC arnoldista lograron el control de todos los poderes del Estado. Los magistrados del PLC arnoldista unidos con los del FSLN en el CSE entregaron más de 30 alcaldías al FSLN. Ahora como ya no los necesitan, los redujeron a dos diputados. 2) El fraude se montó por cuatro irregularidades cometidas, las que fueron señaladas por los representantes de la UE y OEA: no  acreditación a observadores nacionales, entrega desordenada de cédulas, falta de acreditación de fiscales y litis  sobre la casilla del PLI. El CSE y la CSJ, dos poderes del Estado de facto y desprestigiados, hicieron caso omiso a esas recomendaciones.   

Ahora el orteguismo quiere legitimar las resoluciones de la Asamblea Nacional (AN), pues  aunque tiene mayoría necesita el aval de la llamada oposición.   

Por otro lado, me parecieron  desafortunadas  las declaraciones del licenciado Pedro Joaquín Chamorro Barrios, publicadas en este Diario el pasado el 29 de noviembre, justificando la incorporación de los 26 diputados a la AN. ¿Cómo puede garantizar Chamorro Barrios la lealtad a la Patria de esos diputados, si se  presentan  cuando se discutan o aprueben las  reformas a la Constitución de la República, como la reelección vitalicia. La presencia de todos o algunos de los 26 diputados legalizaría la reforma.   

Pero lo más lamentable de  las declaraciones de Chamorro Barrios fue que  invitó  a Fabio Gadea a integrarse a la Asamblea Nacional, cuando este ha sostenido reiteradamente no hacerlo y  su fórmula Edmundo Jarquín es solidario con su posición. ¿Cómo quedaría la palabra de Fabio Gadea, si se incorporara  en la AN? Se desprestigiaría  y fracasaría  su liderazgo político. Mi criterio es que Pedro Joaquín Chamorro es persona honesta, por eso lamento sus desafortunadas declaraciones.   

Luis Solórzano   

Museo del café

El recién fundado Museo del Café, de la ciudad de Matagalpa, representa un sitio de mucho interés para turistas internacionales y  nacionales, que  generalmente es  gente que desea degustar de una deliciosa taza de café de montaña y recibir una muy rica información de cómo nació y  se desarrolló la caficultura en nuestro país.    
 Este interesante Museo del Café  está ubicado en el Antiguo Club de Obreros, sobre la avenida central José Dolores Estrada.

Salvador Pérez González.

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