Caminar por alguna de las calles de Ciudad Sandino después de las 6:00 p.m. da miedo. En el barrio Carolina Calero, por ejemplo, la oscurana se ha convertido en un peligro latente, según los pobladores que se quejan por la falta de alumbrado público. Carla Martínez, habitante de este barrio, dijo que hace 15 días fue asaltada a escasas cuadras de su vivienda.
El presupuesto municipal del próximo año estima la inversión de 300,000 córdobas para beneficiar a unas 600 familias con el alumbrado público. De momento, los pobladores tienen tres postes y luminarias para iluminar el parque del sector.
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