Se discute si los diputados del PLI y del PLC deben ocupar sus escaños. Pienso que como compitieron para eso deben ocuparlos. Además, definir una estrategia parlamentaria propositiva más allá de una oposición sistemática; dispuesta a oponerse o apoyar con argumentos cada propuesta, dialogar con todos los diputados para concertar las leyes incluyendo una nueva Ley Electoral, e incidiendo en el nombramiento de más de treinta funcionarios con períodos vencidos. No se puede descartar el diálogo y la posibilidad de lograr acuerdos en beneficio del país.
Creo que no va a haber unidad monolítica en la Alianza PLI con tantas corrientes: MRS, conservadores y varias fracciones liberales. Cada grupo, incluyendo el PLC, deberá más bien redefinirse ideológicamente sustentando sus propios programas socioeconómicos, sin menoscabo de anteponer el bien de la nación y sin descartar las alianzas tácticas. Antiguamente se era liberal o conservador por tradición y últimamente sandinista o antisandinista. Hay varios grupos liberales sin saber si representan a la derecha neoliberal (más cercana al conservatismo) o a la izquierda social liberal (más cercana a la social democracia). Hay que superar este atraso ideológico para avanzar en la democracia.
Si los diputados liberales desean beneficiar al pueblo deberán definirse ideológicamente con propuestas claras que además de promover las libertades públicas, la democracia representativa, las elecciones libres pluripartidistas y la independencia de los poderes del Estado, promuevan beneficios socioeconómicos.
La derecha liberal es el neoliberalismo que procura la mínima intervención del Estado en la economía y el suministro de todos los bienes y servicios por empresas privadas afirmando que así hay mayor eficiencia y más progreso; mientras el liberalismo de izquierda de lo social liberales hace énfasis en que donde hay grandes brechas económicas y sociales la igualdad de oportunidades es solo aparente y no hay verdadera democracia, pues los más pobres y débiles tienen limitada su capacidad de decidir por su ignorancia y pobreza. Reducir esa brecha no es posible sin que el Estado intervenga para garantizar una mayor justicia social; para ello, buscan armonizar el mercado libre con cierto rol regulador del Estado.
Los primeros social liberales aparecieron a principios del siglo XX revisando y actualizando el liberalismo clásico del siglo XIX. En los últimos años las posturas de social liberales y social demócratas frecuentemente han coincidido en la defensa de que el “Estado de Derecho” no basta y se necesita del “Estado de Bienestar” que garantice a todos salud, educación, seguridad social y acceso a otros bienes y servicios básicos. Las políticas social liberales han sido aplicadas por gobiernos social demócratas como los de Tony Blair en el Reino Unido, Gerhard Schröeder en Alemania o Ricardo Lagos en Chile. Son social liberales el Partido Liberal Colombiano, la Coalición Cívica de Argentina, el Partido por la Democracia en Chile, el sector liberal del Partido Demócrata de Estados Unidos y el Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela en Sudáfrica, entre otros. ¿Cómo se definirán al fin los grupos liberales? Nuestros partidos deben tener una ideología definida y propuestas concretas, sean de derecha o de izquierda, y desde esa plataforma aportar a un proyecto de nación no excluyente. El pueblo necesita más propuestas que protestas.
El autor es abogado y periodista.
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