Edgard Rodríguez C.
“No sé por qué hablan tanto de ‘Chocolatito’ González, si yo voy a ser mejor que él”, afirmó el atrevido chavalo, en un vídeo difundido durante una conferencia de prensa en Managua .
La frase de Carlos “Chocorroncito” Buitrago, más que la expresión de un farsante, pareció revelar la determinación de un jovencito, dispuesto a conquistar el futuro a puñetazo limpio.
Pero ha quedado en deuda. Mientras González se ha consolidado como boxeador y trata de reponerse al problema marital que enfrenta, Buitrago aún no da el paso al frente que el tiempo le exige.
Dueño de un boxeo pulcro, con una buena cuota de poder, flexible en el manejo de su cintura y preciso movilizándose en el ring, el chavalo muestra chispazos del talento que se le ha diagnosticado, pero no termina de establecerse.
Su récord de 20-0, con 14 nocauts es muy llamativo, pero todos sabemos que la grandeza de un boxeador se define por la estatura de sus rivales, y en ese sentido, no queda muy bien parado a la hora de las evaluaciones.
Da la impresión que llegó el momento de soltarlo para que enfrente retos mayores, sobre todo porque púgiles como Rosendo Álvarez y el propio “Chocolatito” a esas alturas de sus carreras, ya disputaban títulos mundiales.
La ventaja de Buitrago es que es más joven (19 años) y aún hay tiempo para correcciones. Y aunque hay críticas al manejo que se le ha hecho, el tiempo dirá si se ha obrado bien o si se sobreprotegió.
Este sábado, Buitrago se medirá al panameño Carlos Melo (21-12), quien aunque no pega (dos KO) tiene experiencia y el dominio de la escuela panameña, que pondrá a prueba los progresos de “Chocorroncito”.
Aún tiene tiempo para empezar a probar que puede ser mejor que Román.
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