LUCYDALIA BACA C.
Cambiando radicalmente su posición de perseguido y amenazado de muerte por el gobierno del presidente Daniel Ortega y el Frente Sandinista de Liberación Nacional, que mantenía desde 2007, el coronel en retiro y excandidato a diputado por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Víctor Boitano Coleman, ahora se erige como el defensor de la estabilidad nacional y pide que caiga todo el peso de la ley sobre quienes pretenden desestabilizar al gobierno.
Durante su primer aparición ante los medios de comunicación, Boitano acusó a los dirigentes de la Alianza Partido Liberal Independiente (PLI) y del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) de orquestar una campaña desestabilizadora contra el “Estado de Nicaragua” y pide que se les procese de acuerdo a la ley.
Sin presentar ninguna prueba, el militar retirado asegura que estos grupos políticos con el apoyo de una embajada orquestan un plan para desacreditar las elecciones y desestabilizar el país.
“No voy a permitir que extranjeros, funcionarios norteamericanos, desarrollen acciones desestabilizadoras. Yo había denunciado en parte eso, lo que pasa en que nadie le pone la mente que le ponen ahora porque ya pasaron las elecciones… lo dije pero no le prestaron atención porque no era la cercanía de las elecciones(…) ”, asegura Boitano en declaraciones a LA PRENSA.
Mientras espera el juicio por lesiones graves y tenencia ilegal de armas, promovido por el excandidato a la presidencia por ALN, Enrique Quiñónez, Víctor Boitano goza del régimen de convivencia familiar y reconoce que el giro de su discurso obedece a “situaciones políticas”, porque “uno en política habla las cosas de acuerdo a su situación”.
Las acusaciones contra sus exaliados de ALN también cambiaron, ahora dice que las acusaciones que tenía previstas contra Quiñónez eran únicamente por “malversación de fondos y por malos manejos y trampas financieras”.
Todavía cuando fue llevado a los juzgados para la audiencia inicial, el exmilitar entró gritando que temía por su vida, pero ahora las acusaciones de sus exaliados políticos de ALN no le preocupan demasiado, pues está seguro que en el juicio que está previsto para el 19 de diciembre demostrará su inocencia.
Mientras la fecha llega, mantiene que seguirá denunciando los planes desestabilizadores de los “opositores de derecha”, ya que el Estado no puede seguir siendo “víctima” de estos grupos.
Rehén del autoritarismo
Para la periodista e investigadora Sofía Montenegro las declaraciones de Víctor Boitano revelan un “intento de manipulación por la crisis de legitimidad que tiene planteada el gobierno, que es la típica maniobra truculenta que ha sido característica de la gente que gira alrededor Daniel Ortega desde los ochenta hasta nuestros días”.
Montenegro no duda que el precio que le pagarán a Boitano por seguir diciendo estos “disparates” será el sobreseimiento definitivo en el juicio que se le sigue, por lesiones graves y tenencia ilegal de armas de fuego. Asegura que exmilitar nunca ha tenido “ninguna credibilidad” por ser una persona “vociferante y ansiosa de protagonismo” del que se sospecha jugaba el papel de “topo” dentro de las filas de la oposición. “Es un hombre que está prácticamente de rehén del autoritarismo del gobierno. Esto es una cortina de humo exactamente para pretender que son las palomas las que le disparan a las escopetas, cuando aquí el que ha mandado a matar gente, a robar urnas, a perseguir gente, a reprimir y a andar persiguiendo gente en el campo es el gobierno y el FSLN”, dijo.

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