Por Róger Almanza G.
Hoteles de ensueño, arquitectura innovadora y sabores únicos es parte de la oferta que ofrece hoy por hoy una de las ciudades más chic de la España moderna: Barcelona.
Muchos ya hablan de la nueva Barcelona, un centro que ofrece playa, cultura, toros, vinos y una hotelería de primera a orillas del Mediterráneo. Por haber sido capital del condado de Barcelona, se suele aludir a ella como Ciudad Condal.
La nueva terminal del aeropuerto El Prat ha comenzado a atraer a compañías aéreas y con ellas a miles de turistas, enamorados de las nuevas ofertas de la histórica ciudad porteña.
Se ha planificado para la ciudad no menos de 49 nuevos hoteles, 36 de ellos dentro del rango de cuatro a cinco estrellas, antes de finalizar el 2011.
El W Barcelona se ha convertido en un hotel urbano de playa, con opciones variadas para turistas frecuentes. Actualmente el Museu Picasso con su renovación que le ha aportado un toque más moderno y ampliado sus espacios, ha logrado la atracción de muchos turistas. Esta parada parece ser obligatoria. Está abierto de martes a domingo desde las 10:00 de la mañana a las 8:00 de la noche y por diez euros se puede tener acceso a todo el museo y las exposiciones temporales.
Barrios emblemáticos de esta ciudad, que antes eran obviados, hoy surgen como opciones de caminatas seguras para conocer a los lugareños. Ejemplo de ello es el barrio Raval. En sus calles pueden verse comercios de todas las nacionalidades e incluso tiendas de moda y nuevas tendencias, sobre todo en la parte alta del barrio.
Gracia es otra parada indiscutible al llegar a Barcelona. Este barrio se ha consolidado como bohemio. Su mayor atractivo cultural y turístico es sin duda el Parque Güell, la admirada obra de Antoni Gaudí. Aún así, la animada vida de las callecitas de Gracia, llenas de bares, restaurantes y comercios, hacen del distrito uno de los lugares más atractivos de la ciudad.
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