MORDAZA A LA LIBRE EXPRESIÓN
Tuvo mucha razón Frank la Rue, relator de la Libertad de Expresión de Naciones Unidas, cuando alertó de los graves problemas que actualmente soporta la prensa independiente en América Latina.
Los casos más impresionantes se localizan en los países ubicados por sus gobiernos en la órbita de lo que llaman socialismo del siglo XXI, dentro de esa corriente que pretende acabar con la madre de todas las libertades, siguiendo el mal ejemplo del totalitarismo bolchevique que convirtió a la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y sus satélites en grandes prisiones donde imperaba únicamente la “verdad” oficial de la casta dominante y quienes se atrevían a contradecirla eran sumergidos en las atrocidades de los gulags, como narra, con estremecedor patetismo, Boris Pasternak, Premio Nobel de Literatura 1958 y quien, en vez de ser ensalzado por los jerarcas soviéticos debido al honor de resonancia universal obtenido, fue calificado de “oveja sarnosa”.
Fieles seguidores de esta repudiable escuela, los sátrapas cubanos, apropiados de la desventurada isla por más de cincuenta años, impusieron aterrador silencio y a quienes se manifestaban discordantes con los dogmas oficialistas se les enviaba —y se les sigue segregando—, sin mayores trámites, en esas mazmorras que algún día, quizás cercano, dejarán conocer todas las atrocidades que encierran. Allí, simplemente no existen medios de comunicación pluralistas, sino aquellos de absoluta propaganda totalitaria.
Lo que acabo de referir jamás debe repetirse en las naciones latinoamericanas y caribeñas, por eso la voz de alerta para evitar que procederes del absolutismo se enseñoreen en nuestras tierras donde las libertades, consagradas en expresas declaraciones de los Derechos Humanos, son lo más preciado de todos los bienes, singularmente las que conciernen a las de expresión, prensa, opinión y conciencia.
Si ello sucede en la Cuba de los Castro, no se puede admitir que esto se intente emular en Venezuela, donde el caudillo Hugo Chávez ha dado reiterados demostraciones de intolerancia para canales de televisión, radiodifusoras y periódicos escritos, que no le son incondicionales y que cumplen a cabalidad su noble misión, con la ética que impone el sacrificado y frecuentemente incomprendido trabajo periodístico en bien de la colectividad. En la Argentina, Bolivia y Nicaragua, la situación va por ese mismo y errado rumbo.
Llegó a Ecuador una misión de la Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias, que agrupa a 18 mil medios; demostró su preocupación por lo que viene ocurriendo. Una de las principales inquietudes giró en torno a las demandas planteadas por el Presidente Rafael Correa en contra de El Universo, el mayor diario nacional, por cuarenta millones de dólares y a los autores del libro El Gran Hermano por 10 millones de dólares. Cifras realmente desproporcionadas para nuestro medio y reveladoras de algo que no quiero ni pensar, por el momento.
Franklin Barriga López
TURBAS ORTEGUISTAS
A través de este medio quiero invitar al señor Daniel Ortega, quien el 8 de noviembre en cadena nacional, habló de paz y reconciliación, a ver por televisión, puesto que no tiene el valor de salir a la calle como cualquier ciudadano y mezclarse entre “su pueblo”; la paz, la seguridad y la libertad que promueve su Policía Nacional, quienes se colocan al lado de los pandilleros y turbas orteguistas que ya tienen como costumbre, agredir a los manifestantes pacíficos.
Estas turbas actúan dirigidas por personeros del FSLN, quienes los están controlando y dirigiendo como si tal fueran soldados del ejército, utilizan los recursos del Estado y son movilizados como tropas de combate. Eso lo puede comprobar cualquier ciudadano viendo los vídeos tomados por los periodistas. El señor Ortega está muy cómodo observando de lejos cómo sus jaurías atacan a personas inocentes; sin embargo, al igual que sucedió con Anastasio Somoza y su Guardia Nacional, esto va a terminar. Los policías y antimotines son cómplices de las turbas y pandillas que atacan a los manifestantes y trabajan en coordinación. Estos grupos irregulares que no pertenecen a ningún cuerpo militar formal, actúan como paramilitares a la vista y paciencia de la Policía Nacional.
No tengo poder, ni dinero, ni influencias, ante el señor Ortega, que lo tiene todo; sin embargo, en el campo espiritual, su poder, su dinero, su arrogancia y prepotencia, no valen absolutamente nada. Yo en cambio, tengo de mi lado el poder de Dios, que es la verdad y la justicia. Dios no está con quienes matan a inocentes, persiguen a los justos y oprimen a los pobres. Por eso don Daniel Ortega, le recomiendo que amarre a sus fieras y reflexione, si quiere evitar que este país se paralice. Ortega tiene la llave para que no ruja la voz del cañón, ni se tiña con sangre el pendón bicolor.
María José Zamora Solórzano
RESPALDO A LA PRENSA
Es inconcebible la actuación del Consejo Supremo Electoral (CSE), a los que respalda Daniel Ortega, con sus actuaciones por permitir fraude tras fraude, descaradamente, me refiero al presidente de facto del CSE, Roberto Rivas y otro servil como José Marenco Cardenal, el primero por tratar de basura a un medio de información como es el Diario LA PRENSA, y el segundo expresó, que este medio informativo, serio y veraz en sus publicaciones, lo iban a desaparecer con una seguridad única, sencillamente por que les molesta la realidad de los hechos en cuanto a la serie de anomalías que acontecieron el día de las votaciones en los Centros para este fin.
Quiero que sepan el señor Rivas y Marenco, que la mayoría de los nicaragüenses, respaldamos y apoyamos al a este Diario en caso de ataques por las turbas y delincuentes sandinistas.
En cuanto al porcentaje que obtuvo el Frente Sandinista es sin lugar a dudas sospechoso, debido a que su porcentaje casi perpetuo ha sido del 38 por ciento, por lo que hubiera sido mas creíble que hubieran obtenido un 39 o 40 por ciento, pero más del 60 por ciento es dudoso.
Adolfo Salas
LA SENCILLEZ, MUY ATRACTIVA
La sencillez es ajena a la ostentación y constituye el encanto de los niños; pero es virtud delicada y se consigue evitando excesivos elogios y cultivando un corazón agradecido y unos ojos que saben descubrir y valorar las buenas cualidades de los demás, sin despreciar a nadie. Jesús la enalteció hasta decir que “solo los que se hacen como niños entrarán en el Reino de los Cielos”. La sencillez no se asocia con el engreimiento, la arrogancia, la jactancia, la altanería ni con la envidia; es amiga de la verdad, fuertemente emparentada con la humildad y despierta cercanía, como una luz, atrae poderosamente. En cambio, la falta de sencillez va junta con la soberbia, distancia a las personas y produce rechazo. Solo los hipócritas y aduladores gustan de acercarse a los que alardean de títulos, de valía personal, de riquezas o de posición social, de belleza o de otras vanidades.
Hablando de niños, llama la atención que la Infanta Doña Leonor se haya entrenado en importantes recepciones de la realeza. Acaba de cumplir seis añitos, el 31 de octubre, y los celebró con sus amigos, ajenos a todo protocolo, sin fijarse en que su amiguita será Reina de España. Hacen bien sus padres en procurar que su hija sea una niña sencilla, y así pueda ser grande de alma y hacer mucho bien a los españoles.
Josefa Romo Garlito
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