Luis Eduardo Martínez
En Matiguás y Río Blanco, dos poblados vecinos al este del departamento de Matagalpa, se viven momentos de mucha tensión. Desde ayer policías y militares estaban por doquier. En ambos sitios los rumores apuntan a eventuales enfrentamientos armados y quemas de edificios.
A la entrada de Matiguás se observan policías y soldados del Ejército como si existiese una Ley Marcial en el pueblo. Es aún temprano cuando dos hombres con camisas blancas y gorras caminan hacia el poblado. Uno lleva un pequeño saco acondicionado como un bolso, el otro unas pequeñas mochilas. Ambos son requisados minuciosamente por los agentes policiales que buscan armas. No las hallan y dejan ir a los campesinos, quienes atemorizados se negaron a hablar.
Dos días antes en Matiguás hubo enfrentamientos entre policías y pobladores que exigían transparencia en el viciado proceso electoral, resultando varios heridos, incluyendo a una oficial de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, lo que elevó la tensión.
En el centro del pueblo la Policía realiza patrullajes constantes, mientras los militares, dicen los pobladores, fueron enviados a La Patriota, 20 kilómetros al norte, donde supuestamente conocieron de la presencia de un grupo alzado en armas.
Hace tres décadas en La Patriota, Ramón Padilla, ya fallecido, organizó las Milicias Populares Antisandinistas (Milpas).
Por eso, la exembajadora estadounidense en Nicaragua, Barbara More (q.e.p.d.), llamaba a Matiguás la “cuna de la democracia”.
Iguales temores existían este miércoles en Río Blanco. Además de un retén a la entrada del poblado, policías y militares patrullaban las calles de forma intimidante para algunos pobladores.
“Eso que anden el Ejército y la Policía no es normal, hasta ahora se ve eso y pienso que a lo mejor andan para poner el orden y que trabajemos en paz”, dice Marcos Molina, habitante del lugar.
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