Aún esperan encontrar a sus familiares

Tras 10 días de que la caravana integrada por 33 madres centroamericanas salió rumbo a México, para recorrer la ruta de sus familiares migrantes, tan solo una de las participantes ha logrado reencontrarse con su hija. Otra de ellas conoció la fatal noticia que su hija había fallecido.

Elízabeth Romero y AFP

Tras 10 días de que la caravana integrada por 33 madres centroamericanas salió rumbo a México, para recorrer la ruta de sus familiares migrantes, tan solo una de las participantes ha logrado reencontrarse con su hija. Otra de ellas conoció la fatal noticia que su hija había fallecido.

En Chinandega, José Rugama, esposo de Reyna Escalante, una de las cuatro nicaragüenses, aún conserva la ilusión de encontrar a su hija Irene Narciza Rugama Escalante.

Irene abandonó su casa en Chinandega, en busca del sueño americano hace nueve años, cuando tenía 24 años. Inicialmente supieron que el coyote mexicano que la llevaba junto a otras 14 jóvenes las mantuvo encerradas en México por 15 días. Luego perdieron contacto y desde hace ocho años no volvieron a saber más de Irene.

Las madres han buscado a sus hijos en albergues, morgues y hasta el rancho en San Fernando, cerca de la frontera con Estados Unidos donde fueron asesinados 72 extranjeros en 2010, pero no pierden la esperanza.

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