Auxilaidora Rosales
El verde
Cada vez que cambiamos el color de las paredes de nuestra casa se vuelve una tarea ardua. Primero porque gira en función de los gustos de los miembros de la familia y hay que llegar a un consenso, y segundo porque de alguna manera el color debe estar relacionado con la decoración en general.
Sin embargo, estos motivos no son tan fundamentales para la terapeuta Gabriela Rivera, ya que según ella el color debe ser muy bien seleccionado porque influirá en el estado de ánimo y la salud emocional de las personas que habitan en el lugar.
La terapeuta, quien se basa en las teorías de la cromoterapia, precisa que los colores corresponden a vibraciones que tienen velocidades y ritmos de ondas diferentes que ejercen una influencia física, psíquica y emocional que nosotros no somos conscientes en general, y que permite a nuestra energía vital de tener un determinado estado.
Por tal razón, recomienda que el hábitat de cada persona esté bien equilibrado para que pueda generar salud física y emocional. “Hay colores que benefician nuestra paz y tranquilidad, pero hay otros que trastornan nuestros estados de ánimo. Lo ideal es pintar con colores pasteles y cálidos como el blanco o el beige en sus diferentes tonalidades que evoquen tranquilidad, armonía y paz”.
Gabriela explica que los colores fuertes como el rojo o verde oscuro alteran el estado de ánimo tornándote violento e hiperactivo, por eso no son convenientes.
Los espacios más sociales deben generar armonía y tranquilidad, por eso los colores celestes, azules pálidos, amarillos y beige son los indicados. “No importa el tamaño de los espacios, sí que esta gama de colores brinde amplitud y claridad, sobre todo paz espiritual”, aconseja la experta.
En las terrazas se pueden aplicar colores terracota, añejados con hermosas combinaciones rústicas o de ladrillo.
Procura no ponerle a tus paredes colores oscuros, ya que no solo afecta la claridad y el espacio, también quita energía y tranquilidad. “El negro es elegante, pero no para pintar los interiores de una vivienda, solo para detalles o rodapiés”. Según la teoría de la cromoterapia, las tonalidades de verde claro son los propicios para las habitaciones, porque proporciona tranquilidad, sobre todo para los problemas de insomnio y nervios. Las tonalidades de amarillo, beige y crema proporcionan paz y tranquilidad. También se les asocia con la sabiduría y la más alta comprensión intuitiva. En su aspecto dorado, el color amarillo representa la perfección espiritual, la paz y el descanso.
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