“Todo apunta a una dictadura institucional”, manifestó el experto constitucionalista, Oscar Castillo, luego de ver que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en medio de un proceso electoral irregular aseguró más del 60 por ciento de los votos en las elecciones del pasado domingo.
“Lo que va a suceder ahora es que el Frente Sandinista va a controlar los cuatro poderes del Estado y si las estadísticas continúan con la tendencia del 63 por ciento, fácilmente tendrían entre 55 o 56 diputados en la Asamblea (…) Eso significa que el Frente Sandinista va a tener a su merced la votación mayoritaria de todas las leyes de orden secundario, para ser aprobadas, no va a requerir negociar o aliarse para conseguir mayoría porque la tiene y probablemente tengan fácilmente la cantidad necesaria para la reforma constitucional que no pudo obtener en estos cinco años”, expresó.
Castillo señala que el comportamiento del presidente y sus operadores políticos ha sido el de desconocer las reformas de la Constitución de 1995, por lo cual lo primero que buscaría es una reforma de manera que pueda gobernar con la misma Constitución de su gobierno en los ochenta. Castillo manifiesta que prueba de que al presidente Daniel Ortega no le gusta para nada la reforma de 1995, es la sentencia 504 que la Corte Suprema de Justicia emitió para que su candidatura fuera legal, pasando con ello sobre la Constitución vigente.
Para Castillo lo que el presidente Ortega busca es una Constitución extremadamente presidencialista que le permita hasta poder legislar, poder disponer y decidir las ternas para el poder judicial o miembros de los distintos poderes del Estado, porque con las reformas del 95 eso se revirtió y se le permitió a la Asamblea Nacional hacerlo.
Castillo explica que la Carta Magna con la que gobernó Ortega en los ochenta permitía la reelección indefinida , “un presidencialismo a ultranza, una Constitución que le daba plenos poderes al presidente de la República. No puedo tener otra percepción, porque en estos cinco años pareciera que el presidente gobernó con esa Constitución (1984) con la que podía gobernar con decreto a fuerza de ley”, manifiesta.
El experto constitucional aclara que los resultados de la elección son cuestionados, pero por el porcentaje que Ortega va alcanzando, las reformas serán muy ligeras porque tiene los votos suficientes para realizar una reforma a su medida y si en estos cinco años no le importó todo lo que hizo para reelegirse, no le importará mucho lo que diga la oposición que va a ser minoría.
Castillo indicó que lo que pase con la Constitución Política sería un retroceso político, jurídico y constitucional e incluso un retroceso en la historia. “Estoy viendo que se puede repetir la Constitución autocrática de Zelaya, una Constitución a la medida del presidente Ortega, no veo avances, aquí hay una reversión jurídica, constitucional y una reversión al Estado de Derecho y la democracia”.
En cuanto a la supuesta reforma que el Frente buscó para realizar un cambio en el sistema político, indicando que lo mejor sería un sistema parlamentario, Castillo afirma que solo fue una cortina de humo para ver si lograba las reformas con la complicidad del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
“Lo que yo veo es un sistema presidencialista, para mí fue como una trampa para convencer al PLC de adherirse a esas reformas, pero no tuvo resultados. Lo que yo percibo es que la Constitución se va a reformar para reforzar el presidencialismo a ultranza, no veo un sistema parlamentario, para mí fue una carnada, la intención es la reelección indefinida y presidencialismo a ultranza, lo que yo llamo dictadura institucional”, expresó Castillo.
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