AFP/EFE
Estados Unidos está preocupado por los reportes de irregularidades en los comicios que se realizaron el 6 de noviembre pasado en este país, aunque esperará los resultados finales para pronunciarse, declaró ayer la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
“Estamos preocupados porque hay unos cuantos reportes (de irregularidades) y porque las condiciones no fueron buenas” para el buen desarrollo de los comicios, explicó Nuland en rueda de prensa.
“Francamente, si el Gobierno nicaragüense no hubiera tenido nada que ocultar, debería haber permitido un mayor número de observadores internacionales”, añadió.
Estados Unidos ha denunciado en numerosas ocasiones en los últimos años atentados a la libre expresión y al ejercicio del poder en Nicaragua y canceló programas de ayuda a causa de ello.
COMICIOS SON UNA “FARSA”
Por su parte, la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la republicana Ileana Ros-Lehtinen, expresó ayer que las elecciones del domingo “fueron una completa farsa. Daniel Ortega se aseguró de que así fuera”.
Según la congresista, Ortega “ha aprendido” de sus “colegas dictatoriales” en la región, como el presidente venezolano Hugo Chávez, “un experto en pisotear la democracia”.
La Constitución de Nicaragua prohíbe la reelección presidencial continua y limita a dos el número de mandatos de un gobernante.
Pero Ortega pudo presentarse a estos comicios para buscar un tercer mandato gracias a una sentencia de los magistrados oficialistas de la Corte Suprema que declaró inaplicable el artículo de la Constitución referente a la reelección presidencial.
Ortega “se abrió paso” para aspirar a una nueva reelección “a través de un esquema de corrupción que pisoteó los mandatos constitucionales de Nicaragua”, afirmó la legisladora republicana en un comunicado.
Después “sacó más trampas para asegurarse de que ganaría” las elecciones y “negó a innumerables nicaragüenses el derecho al voto para arreglar la baraja a su favor”, anotó Ros-Lehtinen.
La congresista, de origen cubano, también recordó que el mes pasado envió una carta a la secretaria de Estado de EE. UU., Hillary Clinton, para instar al Gobierno “a hacer frente al plan de Ortega para aferrarse al poder”. “Estados Unidos y otras naciones responsables no pueden reconocer el resultado de esta elección robada”, concluyó.
El portavoz del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, William Ostick, felicitó ayer a Otto Pérez Molina, electo presidente de Guatemala el domingo y felicitó a los guatemaltecos por la “transparencia” de las elecciones generales.
“Estados Unidos ve con optimismo trabajar con el Gobierno guatemalteco entrante, para continuar con nuestra relación estrecha (…)”, expresó Ostick, en un mensaje que contrastó con el que dio a Nicaragua.
El Gobierno de Costa Rica también expresó un “cálido saludo” al pueblo y al Ejecutivo de Guatemala, y no se manifestó sobre Nicaragua. Los únicos que felicitaron a Ortega fueron Hugo Chávez, de Venezuela, y el de Cuba, Raúl Castro.
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