Por Moisés Martínez
El magistrado de facto Roberto Rivas Reyes, embargado por el entusiasmo ante la reelección del presidente Daniel Ortega, su protector político, aprovechó la presentación del informe de resultados electorales de ayer, para dejar ir todo su odio en contra del Diario LA PRENSA, calificando como “basura” la cobertura hecha por este medio de comunicación durante los pasados comicios presidenciales.
“No nos extraña la actitud de ese medio escrito, que realmente más que contribuir a la democracia, siempre ha sido un gran obstáculo para el desarrollo democrático de este país. Basta leerlo, y ver la basura que ahí aparece, desde su primera página, hasta la última de las mismas”, afirmó el magistrado de facto.
La molestia del funcionario público se debe a los reportes periodísticos de LA PRENSA sobre las numerosas anomalías ocurridas durante el desarrollo de las votaciones, además de que este medio fue voz de las denuncias hechas por organismos cívicos sobre todas estas irregularidades.
Pero, además de ser el medio que ha servido de canal para las críticas sobre el mal manejo de los procesos electorales que ha tenido, LA PRENSA ha sido también el medio de comunicación que más ha fiscalizado el actuar de Roberto Rivas Reyes como funcionario público, con investigaciones periodísticas rigurosas y documentales.
Sin embargo, la protección política lograda por Rivas Reyes debido a la alianza entre el cardenal Miguel Obando y Bravo, y el presidente Ortega, ha servido de freno para instituciones como el Ministerio Público y la Contraloría General de la República. Estas son algunas de las investigaciones periodísticas que han molestado tanto al magistrado de facto, al punto de tildar de “basuras” las publicaciones en este medio.
LAS EXONERACIONES CELESTIALES
Roberto Rivas dirigió desde 1981 al 2000 la denominada Comisión de Promoción Arquidiocesana (Coprosa), una entidad de la Iglesia católica de la cual presuntamente el magistrado de facto abusó de los privilegios de esta instancia para introducir artículos exonerados de impuestos.
Cuando iniciaron las investigaciones sobre las adquisición de aviones privados por parte del funcionario electoral de facto, Rivas Reyes acusó al gerente general de este diario, Hugo Holmann, y a su jefe de Redacción, Eduardo Enríquez, de ser los responsables de cualquier intento de secuestro de su persona o su familia. Incluso a Enríquez lo llamó directamente “imbécil”.
“Dígale al señor (Hugo) Holmann, antes de que me haga cualquier pregunta, para evitar confusiones, dígale al señor Holmann y al imbécil de (Eduardo) Enríquez, así, con esas palabras, que cualquier cosa que le pase a mi familia, ellos son los únicos responsables, ellos y usted señor, ahora que se está sumando a eso, así que lo siento mucho y no tengo nada que hablar con usted”, respondió Rivas al periodista de LA PRENSA, Eduardo Cruz.
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De acuerdo a un informe de auditoría de la Contraloría General de la República (CGR), del 16 de mayo de 2003, Coprosa importó 6 millones 400 mil 808 dólares en el período de 1998 a 2002 en concepto de ropa usada, vehículos de lujo, computadoras, artículos ferreteros, entre otros. Todo por solicitud del magistrado de facto.
Fue precisamente por este caso que el cardenal Obando y Bravo concretó su pacto con Ortega, quien usó a sus incondicionales de la CGR para frenar una resolución en contra del presidente del poder electoral.
El TERRENO QUE SE AUTORREGALÓ
En 2010, una investigación periodística de LA PRENSA logró tener acceso a los planos catastrales de la casa del magistrado de facto Roberto Rivas Reyes en el municipio de Ticuantepe.
Estas revelaciones confirmaron que el magistrado de facto, con la bendición del cardenal Obando y Bravo, se apropió de unos terrenos que fueron donados por el matrimonio del señor Pastor Valle Quintero y señora Margot Gutiérrez a la curia arzobispal, para erigirse su mansión.
Este terreno fue donado para convertirse en el sitio que albergaría una casa de retiro para sacerdotes católicos. La CGR nunca se interesó en indagar sobre este caso, y tampoco quiso revelar la declaración de probidad del funcionario público.
LAS PROPIEDADES DONDE HOSPEDÓ A LOS HIJOS DEL PRESIDENTE
En 2009, otra serie de investigaciones periodísticas dieron con tres propiedades del magistrado Rivas Reyes, ubicadas en un condominio en San José, Costa Rica, en donde las lujosas casas tienen un valor que oscila entre 980 mil y tres millones de dólares.
Las compras se hicieron valiéndose de una sociedad anónima vinculada con la familia del magistrado electoral de facto, cuyo nombre es Chibilu del Oeste Sociedad Anónima, inscrita en el registro costarricense.
Posteriormente, el diario La Nación, de Costa Rica, descubrió que en estas propiedades se hospedaban dos hijos del presidente Ortega (Maurice y Laureano Ortega Murillo) mientras residían en el país vecino desde el 2007, cuando ingresaron a estudiar en la Universidad Véritas.
Un grupo de abogados denunció a Rivas Reyes ante el Ministerio Público por presunto enriquecimiento ilícito y otros delitos relacionados con la adquisición de estos bienes. Pero el fiscal Armando Juárez desestimó la denuncia, aduciendo que esta no estaba bien sustentada y la engavetó.
LOS VIAJES COMO MAGNATE
La mayor muestra de la ostentación y lujo en la vida del magistrado Roberto Rivas han sido los tres aviones privados que ha tenido en los últimos diez años y en los que de acuerdo a la documentación obtenida por LA PRENSA, el funcionario público ha invertido 2.3 millones de dólares.
La clave en este caso es que no se sabe cómo el funcionario público con su sueldo de diez mil dólares mensuales, que recibe entre su cargo como funcionario electoral y su puesto al frente de la Universidad Católica, tiene capacidad para costear dichas inversiones. Cada vez que al magistrado se le ha abordado sobre este tema, él ha alegado que este es un tema concerniente a su vida privada. Nunca ha querido encarar los cuestionamientos de LA PRENSA sobre las aeronaves. La única vez que el magistrado electoral ha enfrentado preguntas sobre el tema fue en una entrevista con la periodista Leonor Álvarez, de El Nuevo Diario.
“Tampoco te creás que las cosas son tan caras como las quieren presentar. Digamos que no son tan caros como los quieren presentar, o sea, no es nada anormal. Mi familia es común y corriente, no va más allá de una familia nicaragüense. Como te digo, tengo esas posibilidades, no de ahora, sino de hace muchísimos años”, respondió el funcionario público cuando se le preguntó sobre los aviones privados.
Igual que en los casos anteriores, la CGR tampoco se interesó en indagar sobre las publicaciones, y nuevamente volvió a negar el acceso a la declaración de probidad del magistrado de facto.
Estas son solo algunas de las revelaciones de LA PRENSA sobre los procedimientos anómalos del funcionario público Roberto Rivas Reyes, lo que sumados a las denuncias por el fraude electoral en las elecciones municipales del 2008 y las múltiples irregularidades en las recientes comicios presidenciales, tienen a este Diario en la mira del magistrado electoral, y el anillo de poder político que lo resguarda.
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