Un estudio de la Universidad de Gotemburgo en Suecia ha concluido que la práctica de ejercicio físico puede resultar tan eficaz como la toma de fármacos en la prevención de la migraña.
En dicho experimento participaron 91 pacientes con migraña durante un periodo de tres meses. Un tercio de ellos realizaron 40 minutos de ejercicio tres veces a la semana, bajo supervisión de un fisioterapeuta. Otro tercio se centró en llevar a cabo tratamientos de relajación. Y un último grupo, la ingesta de fármacos habituales contra la migraña.
Los resultados fueron similares en ambos grupos, por lo que los investigadores concluyeron que el ejercicio puede ser la alternativa perfecta a los medicamentos, que muchas personas no quieren o pueden tomar, como medida preventiva contra esta enfermedad.
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