Conocí a Víctor, el último de los Boitano (sus dos hermanos murieron en combate), en la presentación de su primer libro Crímenes sin castigo y sentí simpatía por él a pesar de haber sido subteniente de la Primera Promoción de Oficiales del EPS en 1980 y de haber defendido las posiciones cubano-soviéticas traídas a Nicaragua en la primera dictadura de Ortega habiendo llegado al grado de capitán en la Guerra Civil de los ochenta, que concluyó en 1990 con la aplastante victoria del pueblo sobre la dictadura y la derrota, hasta su desaparición, del EPS, dando paso al Ejército Nacional de Nicaragua.
Boitano siguió en el Ejército, hizo diferentes cursos militares en Canadá, Estados Unidos, Centroamérica, Francia, etc., y alcanzó el rango de coronel, pero por no ser orteguista (no tiene por qué serlo) fue retirado del Ejército de manera ilegal, violando el Código Militar, en vez de ascenderlo a general como correspondía legalmente. Ya sabemos lo que hacen Somoza, perdón, Ortega y los orteguistas con las leyes.
Después de las denuncias vertidas en Crímenes sin castigo , Boitano hizo otras en dos libros más que publicó: Los Robolucionarios y Alexis Argüello: La incógnita de su muerte , declarándose además en múltiples comparecencias de radio, televisión y periódicos nacionales e internacionales, como enemigo acérrimo del régimen orteguista por su similitud con el régimen somocista que Boitano combatió desde su adolescencia.
Quizás porque Boitano consideraba tener suficientes méritos para ser diputado, quizás porque no alcanzó para esa posición en la Alianza PLI, quizás porque creyó que Quiñónez era un verdadero opositor a Ortega Víctor Boitano aceptó participar para diputado por ALN, lo que está demostrando ser un error.
Después de anunciar una conferencia de prensa donde pretendía denunciar la participación de ALN en el fraude electoral preparado para el 6 de noviembre, el día anterior a la conferencia, por una denuncia de Quiñónez y compañía, sin pruebas, un grupo de 40 Tapir (Tropas Élite de la Policía) entraron a la casa de Boitano, con lujo de violencia golpearon a todos los ocupantes incluyendo al hijo de Boitano que tuvo que recibir 16 puntadas y el coronel Boitano fue detenido porque se encontró un revólver 38 con tres tiros que tiene portación de armas a nombre de su esposa que también estaba en la casa y también fue maltratada y después aparecen acusándolo, sin pruebas, de haber disparado contra un desventurado promesante de Santo Domingo que quedó parapléjico.
Ahora en su prisión política está cuasi incomunicado, ya que no puede recibir visitas y solo un familiar puede visitarlo dos días a la semana, como si fuera un reo condenado. Claramente Boitano es un preso político y cada vez más Ortega se parece a Somoza.
El autor es Cirujano General y Vicepresidente PLI-Managua.
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