Por Emiliano Chamorro
Luego de varios años fuera del boxeo, el nicaragüense Rosendo Álvarez ha decidido volver al cuádrilatero con 42 años de edad. La última pelea del “Búfalo” Álvarez, fue con el tricampeón Jorge Arce, en Las Vegas, en marzo de 2006.
El excampeón nicaragüense se comunicó vía Facebook con LA PRENSA y confirmó que pelea el próximo 3 de diciembre en los Ángeles y aunque aún no identifica a su rival, dijo que enfrentará a un excampeón del mundo.
Después de tu ausencia de tantos años fuera del boxeo, ¿qué te hace regresar, Rosendo, al cuadrilátero?
El dinero y mi orgullo. Y el boxeo es mi pasión: amo esta profesión, para esto nací. No soy hipócrita, a quién no le gusta el dinero.
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¿Cuéntanos un poco de tus entrenamientos?
Tengo seis meses de estar en Coachella CA, entrenando todos los días, corriendo por las mañanas en el desierto, en lomas y montañas, y logré bajar 45 libras de mi peso, gracias a Dios, y mi dedicación en este regreso al boxeo. Mi entrenador es Marcos Caballero, nicaragüense por gracia de Dios y padre del futuro campeón mundial Randy Caballero, nica americano, nacido en California.
¿Quién es tu posible rival?
Yo sé quién es. Es bueno y ha sido dos veces campeón mundial mosca 112 lbs y 115 lbs. Tiene buen récord 42-0-2, pero no te puedo revelar el nombre hasta que firmemos el contrato, la fecha sí, es el 3 de diciembre en Los Ángeles.
¿Cómo será tu regreso? Si pierdes, te retiras o continuarás en el boxeo?
No pienso ni en la más mínima posibilidad de que seré derrotado. Tengo un excelente equipo de trabajo, mi nutricionista es el judío Amit Katz , mi entrenador principal es Marcos Caballero y Jacob Nájar es el asistente entrenador.
¿Hay gente que cree que tu tiempo ya pasó y que prácticamente harías el ridículo?
Yo soy un guerrero de verdad y me gustan los grandes retos, cuando fui por la primera corona ante un solido campeón mundial como Shana Porpain, dijeron lo mismo que me destruiría. Lo mismo opinaron cuando enfrente a Siriwat en Miami, que él era más joven y me ganaría por su velocidad y qué sucedió, los derroté contundentemente. Jamás volvieron a pelear. Yo respeto la opinión de los que adversan mi retorno. Dicen saberlo todo, pero también ellos son humanos y creo que se están confundiendo conmigo. Soy fiel creyente en el poder de Dios y el me levantará ante los ojos de todo el mundo para demostrarles que ese fue su propósito, hacerme campeón mundial a los 42 años.
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