Al igual que año con año, en esta ocasión deseo felicitar a todos mis colegas médicos en su día.
Por todos es conocido que el día del médico en Nicaragua se celebra desde 1950 en conmemoración del nacimiento del sabio maestro doctor Luis H. Debayle, quien nació un 26 de octubre 1865 y fue el fundador de la Cirugía en Nicaragua.
A través del tiempo la formación del médico ha ido cambiando, enfocándose mucho en los nuevos aspectos técnicos y en los avances científicos que como todos conocen son muy acelerados, especialmente en los últimos 100 años, donde se ha descubierto y se ha avanzado mas que en toda la historia de la humanidad.
Pero hay algo esencial en la formación del médico que no debe de quedar por fuera y esta relacionado con el trato humano a su paciente, viendo a este como a sus padre, madre, hermano o hijo. Esta formación es transmitida con el ejemplo en el trabajo diario por los médicos de mayor edad, y es recibida como una ciencia por aquellos estudiantes con verdadera vocación, misma que se lleva adentro. La vocación del médico no se hace, no se estudia, no se impone, nace con uno y uno la alimenta de los buenos ejemplos y la cultiva con el trabajo diario.
Por eso es difícil concebir que en el país existan tantas escuelas de medicina y se gradúen tantos médicos por año. Es evidente que no existe un plan estratégico para ordenar el número de médicos que se gradúan anualmente de las diferentes universidades, basados no en sus creencias políticas o su capacidad económica, sino basado en su rendimiento en la universidad, en su dedicación al paciente y en el número necesario para cubrir el país. A la vez es necesario que las autoridades universitarias y de salud tengan el conocimiento estadístico de la realidad nacional, en la designación de las plazas por lugar de origen del médico y en la remuneración justa para hacer de esta una profesión digna.
Todo esto se facilitara cuando en el país existe un Colegio de Médicos que riga el actuar del médico en la sociedad. Los colegios de médicos, tal como se da en todos los países de Latinoamérica, tiene una función muy importante para el desarrollo de la medicina siendo una de ellas la regulación del actuar médico a través de sus Comités de Ética y de diferentes comités que le dan seguimiento a los procesos de Acreditación y Privilegios. Nicaragua es uno de los pocos países sino el único, que no tiene Colegio de Médicos en América, y esto por una razón sencilla, falta de interés político de las actuales autoridades, mismo desinterés que existió en los ochenta.
Creo que debemos de celebrar este día, proponiéndonos una meta, Fundar y Establecer un Colegio de Médicos de Nicaragua, obligatorio para todos los colegas, que asuma a corto plazo la función de regulador de los médicos y su accionar en la sociedad. A la vez este Colegio velará por el bienestar de los médicos y participará en las estrategias que se planteen para formar médicos y especialistas al igual que en la incorporación de los que viene del exterior.
De nuevo a mis colegas les deseo un feliz día .
El autor es cirujano pediatra
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