AFP
Los socorristas trabajaban con ahínco ayer en busca de sobrevivientes del sismo que causó el domingo al menos 279 muertos en la provincia oriental turca de Van, cerca de Irak, según el último balance provisional. La dirección oficial de situaciones de emergencia registró 970 edificios derrumbados en la zona de la catástrofe.
Unas cien personas murieron en la ciudad de Van, capital de la provincia homónima, y 117 en el distrito de Ercis, la zona más devastada, declaró el ministro turco del Interior, Idris Naim Sahin.
El sismo, de una magnitud de 7.2, es el más fuerte de los últimos años en Turquía, afectada frecuentemente por temblores.
En Ercis, muchos habitantes abandonaron la ciudad, que está sin luz ni agua. Los socorristas encendieron sus lámparas y generadores al caer la noche y lograron rescatar a una adolescente de 16 años, Hilal, de las ruinas de su apartamento.
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