La necesidad de este líquido vital es individual para cada organismo, pues la cantidad de agua que necesitamos varía de acuerdo con el peso corporal de cada persona, edad, nivel de actividad física y hasta el clima donde habita.
Se calcula que un adulto debe consumir de 50 a 60 mililitros de agua por cada kilogramo de peso, mientras que los niños requieren en promedio de 35 mililitros por kilogramo de peso. Si se practica algún deporte dicha cantidad aumenta en la medida en que se transpire.
Así como un déficit de agua puede conducirnos a la deshidratación, el exceso en su consumo (más de 2.5 litros de un solo golpe, en una persona sedentaria) puede causar molestias como calambres, presión arterial baja, sobrecarga de trabajo del riñón y desnutrición, señalan expertos.
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